Desempeño ambiental post Covid – Cambio climático

Mar 19, 2021

¿Qué hacemos desde la gestión ambiental para no repetir la catástrofe?

POR MARCO ANTONIO TINOCO VENERO
Gerente General de Bedoya y Venero

Propuestas de Organismos competentes para el eje de Cambio Climático

  1. Medidas que se proponen desde el Ministerio del Ambiente
  • Se requiere fortalecer las acciones nacionalmente adecuadas de mitigación NAMAs en los sectores Transporte, Energía, Construcción Sostenible y Residuos, esto quiere decir impulsar la implementación de las medidas de mitigación que se hayan aprobado en cada NAMA, financiándolas y haciéndolas mandatorias en cuanto a sus metas, en sus respectivos sectores.
  • El uso de suelo, cambio de uso de suelo y silvicultura (USCUSS) es importante por su vinculación con la agricultura asociada a la seguridad alimentaria y la conservación de bosques; la conversión de suelos con vocación distinta para la agricultura ha generado al 2014, emisiones por 42 375,41 GgCO2eq (gigagramos de CO2 equivalente), recordemos además que de acuerdo al Informe Bienal de Actualización[1], el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero (INGEI) indica que las emisiones totales del país ascienden a 167 629,8 GgCO2eq. De este resultado, el 44.9 % corresponde al sector USCUSS[2] y el 30 % al sector Energía, siendo los que más aportan en emisiones en el país[3].

  • Los cultivos que vienen provocando gran parte del cambio de uso de suelos son el café y el cacao, el café es el cultivo de mayor cobertura en la Amazonía (ocupa el 25% del área agrícola) y está fuertemente vinculado a procesos de deforestación de la región, los cuales son responsables de fuertes emisiones de GE[4], sin embargo, constituyen cultivos beneficiosos económicamente para comunidades de la selva del Perú, en ese sentido, se hace necesario que se propongan y estimulen medidas de mitigación nacionalmente adecuadas (NAMA) sobre estos cultivos, que ya fueron anteriormente planteados como iniciativas por el Ministerio de Agricultura y el Ministerio del Ambiente.
  • Las medidas de reducción y mitigación de GEI deben estar orientadas a generar cobeneficios relacionados a la reactivación económica y estructuradas de modo que permitan una medición transparente de su progreso e impacto, en ese sentido los mecanismos de monitoreo, reporte y verificación (MRV), deben estar alineados a los sistemas y mecanismos de recolección de información, supervisión y fiscalización ambiental, pero sobre todo, funcionar y vincularse con reportes automatizados que alimenten los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero.
  • La inversión pública asociada a evitar, reducir y mitigar emisiones debe ser impulsada e incluir proyectos que aun no siendo dedicados específicamente a reducir emisiones, lo hagan como resultado colateral o lo realicen con la incorporación de un componente adicional, para esto es necesario ampliar el alcance de la tasa social de descuento por reducción del carbono (Tasa social del carbono), establecida por el MEF en 7.17 dólares por tonelada de carbono reducida o mitigada[5]; esta tasa podría ser aplicada a proyectos que con medidas adicionales pueden reducir emisiones a la vez que generan oportunidades de negocios o activan cadenas de suministros.

  1. Medidas que se proponen desde los Sectores Productivos y de Servicios
  • Los reportes anuales de gases de efecto invernadero (RAGEI) que alimentan los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero (INGEI), requieren una calidad mejor de información, más detallada, más precisa y transparente, de modo que podamos modelar los escenarios futuros de emisiones, así como los cobeneficios que las medidas de mitigación generan.
  • Los compromisos para la reducción de emisiones han venido estando muy vinculados al financiamiento externo y a las modificaciones presupuestales que cada sector o entidad realiza para poder apalancar o promover medidas de mitigación; en este sentido, es necesaria la creación de un programa presupuestal dedicado a la reducción de emisiones, con la finalidad de organizar la medición del gasto en reducción de emisiones y los cobeneficios de esta.
  • Cerrar la brecha de electrificación rural es imprescindible para no solo asegurar el acceso a electricidad de las poblaciones de zonas alejadas de las ciudades, sino para propiciar que se dejen de usar combustibles fósiles y se generen emisiones, así como riesgos en la manipulación de equipamiento sin ningún tipo de estandarización ni control; la electrificación rural sin conexión a la red (off grid) además permitirá movilizar una cadena de negocios vinculada a las energías renovables.

3. Medidas que se proponen desde los espacios multilaterales

  • La regulación de los mercados de carbono para una reducción colaborativa de gases de efecto invernadero es algo que quedó pendiente en la COP 25 en Madrid (2019) propiciar este mercado como bloque latinoamericano permitirá acceder a mejores condiciones de apalancamiento para las medidas nacionales de reducción de emisiones, para esto es necesario también proponer una medición conjunta de aporte por bloques de países, en especial de los países de Sudamérica, asimismo, se debe exigir como bloque que los países que tienen emisiones mayores en el mundo deban ser parte de los acuerdos de reducción de estas, de otro modo, los esfuerzos que hagan América Latina, los países de Europa y África serán meramente marginales.
  • Los reportes científicos sobre cambio climático, acerca de la necesidad de preservar los espacios de vida silvestre y evitar el comercio de fauna silvestre, se ven ahora coherentes y ciertos por quienes se mostraban contrarios a estos, ya que la actual pandemia ha demostrado que no eran exageraciones, sin embargo, la representación científica es muy limitada en los espacios de diálogo multilaterales.
  • La Organización Marítima Internacional cuenta con una estrategia encaminada a eliminar gradualmente los gases de efecto invernadero y las emisiones de dióxido de azufre[6]en el marco del El Convenio internacional para prevenir la contaminación por los buques (MARPOL).

[1] Los Informes Bienales de Actualización (BUR, por sus siglas en inglés) son reportes que presentan los países en vías de desarrollo cada dos años a la CMNUCC en virtud de la Decisión 2 de la Conferencia de las Partes (COP) 17, Durban, Sudáfrica.

[2]La nomenclatura de sector corresponde en este caso a la agrupación de actividades que generan o absorben emisiones de GEI.

[3] Ministerio del Ambiente, Segundo Informe Bienal de Actualización, Perú, 2019.

[4] CGIAR, Research Programo on Climate Change, Agriculture and Food Security, disponible en https://ccafs.cgiar.org/es/hacia-estimacion-linea-base-avances-disenonama- cafe-peru#.Xuldq0VKiM9, al 16 de junio 2020

[5] Resolución Directoral N° 001 – 2019 –EF/63.01

[6] Asociación Peruana de Agentes Marítimos, disponible en: https://www.apamperu.com/web/la-decision-de-la-omi-sobre-la-entrada-en-vigor-del-convenio-marpol-esinamovible/

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