No es secreto para nadie que la demanda de productos basados en plástico y que contienen plástico (incluidos los empaques de alimentos), seguirá creciendo pese a las regulaciones y evidencias de la necesidad de reducir su utilización ya sea sustituyendo materiales o reduciendo el consumo desmedido; de la misma forma, la demanda de insumos para aparatos y equipos de tecnología digital será cada vez mayor. En los últimos cinco años, la demanda de microchips y tarjetas gráficas ha experimentado un crecimiento significativo. Este incremento ha sido impulsado por diversas tendencias tecnológicas como la digitalización, el avance de la inteligencia artificial, el desarrollo de vehículos autónomos, la minería de criptomonedas y el sector del gaming. Investigaciones universitarias de Estados Unidos y análisis realizados en Silicon Valley muestran la tendencia creciente de esta demanda.
Ilustración 1 Evolución de la demanda mundial de plástico (2013-2022)

Ilustración 2 Evolución de la demandade microchips y tarjetas gráficas (2018-2022)

En ese sentido, las capacidades estratégicas de los países deben ir no solo por el incremento en la producción y aprovechamiento de recursos naturales sino además enfocarse en agregar valor desde la circularidad de los materiales.
Es claro que Perú no es el mejor ejemplo de productividad en el mundo, sin embargo, presenta un sector de tratamiento y valorización de residuos sólidos cada vez más sólido y diverso, que contribuye al mejor desempeño ambiental de las empresas extractivas, productivas y de servicios y además extiende la vida útil de materiales y facilita el aprovechamiento máximo de su valor, sin embargo, esto no es gracias a la atención oportuna de entidades del Estado, sino que más bien, este representa una barrera para el sector de residuos sólidos.
El Banco Mundial, en su informe Doing Business 2020, destacó que el Perú ocupa una posición baja en cuanto a facilidad para hacer negocios (somos el puesto 76 de 190), especialmente en trámites como la apertura de empresas, obtención de permisos de construcción y cumplimiento tributario, los trámites suelen ser lentos y requieren múltiples interacciones con distintas entidades, lo que genera costos adicionales para las empresas y por ende para todos.
La GIZ, en su informe Fortalecimiento de la gestión pública en el Perú (2019), identificó que la falta de coordinación entre ministerios y gobiernos regionales dificulta la simplificación de trámites, esto se refleja en la duplicidad de funciones y la falta de estandarización de procesos, por su parte El BID estimó en 2021 que el 60% de los trámites en el Perú aún requieren interacción presencial, lo que contrasta con países líderes en la región como Chile y Uruguay, donde más del 80% de los trámites están digitalizados.
Ante esto, se requiere tomar la óptica de Sector de residuos sólidos, para el conjunto de actividades de transformación y de servicios en residuos sólidos, que tenga como aliado a un Estado eficiente y sin corrupción, mientras esto ocurre, se requiere urgentemente generar una unidad gremial de las empresas operadoras de residuos sólidos que no solo recurra al Estado para temas administrativos, sino que lo oriente en cuanto a modernización administrativa para la gestión de residuos sólidos y tecnológica en cuanto a las opciones de procesamiento, valorización y disposición final, además de fortalecer el sector desde su posicionamiento empresarial de bloque y no únicamente individual.
Mientras se logra ese Estado eficiente y sin corrupción, las empresas operadoras de residuos sólidos deben asociarse para resolver sus problemas para no tener que esperar plazos que nunca terminan y recibir respuestas oficiales que recitan normas anacrónicas.
BIBLIOGRAFÍA
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Desaceleración en la demanda de tarjetas gráficas debido a la caída de criptomonedas (2022)
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Circle Economy. (2018). The Circularity Gap Report 2018. Recuperado de https://www.circularity-gap.world/2018
Informe de la Semiconductor Industry Association (SIA) (2018). Global Sales Report 2018. Recuperado de https://www.semiconductors.org/resources/global-sales-report-2018/
El cambio climático y los actuales patrones de uso de los recursos naturales representan un riesgo estructural tanto para el equilibrio del planeta como para la sostenibilidad productiva de las empresas en el largo plazo. Hoy, la demanda global de recursos supera aproximadamente el 70% de la capacidad de regeneración anual de la tierra, una presión que conllevará a interrupciones de suministro y en una creciente escasez de insumos estratégicos para la industria[1].
Frente a este escenario, la economía circular se presenta como una alternativa estructural al modelo productivo tradicional. A diferencia de la economía lineal, basada en extraer recursos, transformarlos, consumirlos y finalmente desecharlos, que acelera la escasez de materiales y la degradación ambiental; la economía circular busca desacoplar el crecimiento económico del uso intensivo de recursos naturales. Esto se logra mediante estrategias de reutilización, reciclaje y regeneración de materiales y productos a lo largo de su ciclo de vida[2]. Sin embargo, pese a sus beneficios, las prácticas productivas convencionales aún priorizan esquemas lineales que limitan la eficiencia y la sostenibilidad a largo plazo.
Asimismo, el nivel de circularidad a escala global continúa deteriorándose. La economía sigue dependiendo mayoritariamente de insumos vírgenes, mientras que la proporción de materiales secundarios se ha reducido de 7.2% a 6.9%[3]. Esta tendencia no solo profundiza los impactos ambientales, sino que implica una destrucción de valor económico que debilita la competitividad y eficiencia de los sectores industriales.
En este sentido, avanzar hacia un modelo de economía circular permite redefinir la dinámica industrial, al convertir los residuos en nuevas fuentes de valor, reducir la dependencia de recursos naturales y aportar de manera concreta a la protección de los ecosistemas[4].
Ilustración 1 Ciclo de la economía circular

Elaboración propia
Un enfoque de economía circular podría disminuir las emisiones globales de CO₂ asociadas a materiales clave para la industria en alrededor de 40%, equivalente a 3,700 millones de toneladas hacia 2050. Para aprovechar este potencial, resultan fundamentales los modelos de negocio que mantienen activos, productos y componentes en uso, junto con un aprovechamiento eficiente de los recursos. Estos modelos se basan en dos principios centrales de la economía circular[5]:
A pesar de sus ventajas, muchas empresas enfrentan dificultades para implementar la economía circular de manera efectiva, debido a la falta de planificación, el desconocimiento técnico y la ausencia de indicadores que integran de forma coherente lo ambiental, social, económico y de gobernanza.
En este contexto, la experiencia técnica, la visión estratégica y la transparencia se vuelven determinantes. Transformar escenarios de pérdida, incumplimiento o conflicto en modelos sostenibles requiere acompañamiento especializado, conocimiento sectorial y una mirada integral que conecte el desempeño ambiental con la rentabilidad económica.
Por ello, la economía circular es reconocida como un enfoque fundamental para promover patrones de producción y consumo sostenibles, reducir impactos ambientales y fortalecer el desarrollo económico y la resiliencia de las organizaciones[7]. Las empresas que avanzan hacia modelos circulares de manera planificada y transparente no solo mitigan riesgos regulatorios y operativos, sino que fortalecen su posicionamiento frente a inversionistas, clientes y autoridades.
Hoy, la economía circular se consolida como una herramienta estratégica de gestión industrial. Aquellas organizaciones que abordan esta transición como un proceso integral estarán mejor preparadas para liderar una industria más competitiva, resiliente y alineada con los desafíos del futuro.
[1] World Economic Forum. Circular Transformation of Industries: Unlocking Economic Value, disponible en: https://reports.weforum.org/docs/WEF_Circular_Transformation_of_Industries_2025.pdf
[2] Suescum, C.-E., & Castillo, M. (s. f.). Papel del sector ambiental en la economía circular.
[3] Circle Economy Foundation. Circularity Gap Report 2023, disponible en: https://pdf.circularity-gap.world/?report=CGR_Global_2025_Report_0c90048033&page=16
[4] Suescum, C.-E., & Castillo, M. (s. f.). Papel del sector ambiental en la economía circular, disponible en: https://www.researchgate.net/publication/390704192_Libro_Papel_del_Sector_Ambiental
[5] Ellen Macarthur Foundation. completing the picture how the circular economy tackles climate change, disponible en: https://materialeconomics.com/sites/default/files/2024-06/completing_the_picture_how_the_circular_economy-_tackles_climate_change.pdf
[6] Ídem
[7] United Nations. Environment Assembly of the United Nations Environment Programme, disponible en: https://docs.un.org/en/UNEP/EA.5/Res.11
Cada año se producen más de 1.600 millones de neumáticos, de los cuales casi 1.000 millones de neumáticos terminan en desuso, llegando a convertirse en residuos sólidos.(1)
Un Informe elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) menciona que una de las grandes preocupaciones asociadas a los NFU en América Latina y el Caribe es el problema que pueden causar por la acumulación de agua de lluvia, lo que podría facilitar un entorno propicio para la reproducción de vectores como los de la fiebre amarilla, el dengue y chikungunya, así como también la acumulación de estos residuos en los cauces de los ríos obstruyendo el flujo de las corrientes y producir posibles inundaciones.
Por otro lado, existen áreas no adecuadas para la disposición final de los Neumáticos Fuera de Uso (NFU), como es el caso de Kuwait, donde se ubica el cementerio de neumáticos más grande del mundo albergando a más de 40 millones de NFU, que a su vez representa un peligro para el medio ambiente y la salud pública, debido a los constantes incendios ocasionados por la combustión de estos materiales.
En cuanto al manejo de neumáticos fuera de uso, un informe sobre la gestión global de Neumáticos Fuera de Uso señaló que 13 países (incluyendo México, Brasil y Argentina) junto con la Unión Europea recuperan más de 26 millones de toneladas de NFU.
Figura 1.Toneladas de NFU recuperado
Fuente: Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) ,2019
Asimismo, los métodos de recuperación de NFU más utilizados son los hornos de cemento, producción de energía (centrales eléctricas y calderas); la ingeniería civil (barreras y terraplenes), granulación (asfalto modificado con caucho, relleno de césped artificial, parques infantiles, productos de caucho moldeado), pirólisis, recuperación y producción de acero. Adicionalmente, los países que tienen las tasas de recuperación más altas son China con un 100%, seguido por Brasil con 99,5% e India con 98%, los cuales emplean sistemas de gestión de NFU como el libre mercado y la responsabilidad extendida del productor o sistema de obligación de devolución (2).
En Perú, en los últimos años se ha registrado incremento de estos bienes en el mercado. Así, en el 2014, ingresaron 55 673 toneladas de llantas, mientras en el 2018 se incrementó a 92 659 toneladas, las cuales posteriormente se convirtieron en NFU. Ante esta problemática nuestro país cuenta con el Decreto Legislativo 1278 que aprueba la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos y su reglamento, en la que se hace mención a los bienes priorizados como aquellos que requieren un manejo especial al momento de convertirse en residuo ya que estos pueden ser valorizados y en esta categoría tenemos a los neumáticos fuera de uso. Por esta razón, se creó el Régimen Especial de Gestión y Manejo de Neumáticos Fuera de Uso (NFU), que tiene como objetivo realizar una mejora en la gestión, reaprovechamiento, valorización y disposición de estos.(3)
En los últimos años, se han desarrollado diversas alternativas para aprovechar los NFU en las actividades de la construcción, como su utilización como sustituyente de la arena para la fabricación de concreto incrementando su comprensibilidad en aproximadamente un 15%. Adicionalmente, se comprobó que el uso de NFU como modificador del asfalto permite extender el tiempo de vida útil de este material.
Por otro lado, los NFU también pueden ser utilizados para fabricar mobiliarios urbanos, grass sintético para campos deportivos, pisos o pavimentos y sistemas de aislamiento acústicos(4).
Imagen 2. Alternativas de aprovechamiento de NFU

Fuente: Ecopneus
Sin embargo, la solución al problema de los neumáticos fuera de uso no siempre es la valorización material o energética ni mucho menos la disposición final adecuada, sino promover utilización como material de segundo uso en los casos que se puedan aplicar, de este modo se puede extender la vida útil del neumático y se adoptaría un enfoque de economía circular.
Referencias:
(1) World Business Council for Sustainable Development (2018). Managing End-of-Life Tires. Disponible en: Enlace
(2) World Business Council for Sustainable Development (2019). Global ELT Management – A global state of knowledge on regulation, management systems, impacts of recovery and technologies. Disponible en: Enlace
(3) MINAM (2021).Disponible en: Enlace
(4) Ecopneus y Matrec. (2017). Primer Catálogo de productos fabricados con caucho reciclado de neumáticos al final de su vida útil. Ecopneus: El futuro de los neumáticos para el final de su vida útil. Disponible en: Enlace
Gran parte de la población a nivel mundial no posee un adecuado sistema de agua potable y está propensa a padecer diversas enfermedades a causa del consumo de agua contaminada.
Actualmente, el agua potable es un servicio imprescindible para todas las personas a nivel mundial, ya que con ella podemos satisfacer nuestras necesidades básicas, tales como la higiene personal, la cocción de alimentos, la producción alimentaria, la fabricación de ropa, entre otros. Sin embargo, la cruda realidad es que gran parte de la población no posee un adecuado sistema de agua potable y, por tanto, está propensa a padecer diversas enfermedades a causa del consumo de agua contaminada, en especial por bacterias o virus.
Un ejemplo claro de ello es lo que sucede en África Oriental, donde gran parte de la población sufre continuas sequías, lo cual ha provocado la muerte de casi todo su ganado y la generación de enfermedades mortales, tales como la gripe, la diarrea y el cólera (1).
Ilustración 1. Afectación de fuentes de agua en África por sequías
Fuente: National Geographic

Por otro lado, el cambio climático es un factor que contribuye a que estos problemas se intensifiquen, a través del calentamiento global y las sequías, prolongando la contaminación del agua y afectando su disponibilidad. Menos agua significa que los niños y las mujeres deben caminar mayores distancias para recolectarla, lo que reduce el tiempo destinado a la escolarización y a otras actividades productivas. Además, el transporte de agua en baldes, incluso sobre la cabeza, genera dolencias físicas y afecta la salud de las personas.
De igual manera, la falta de acceso a agua potable puede dar lugar a migraciones y conflictos. Se estima que los déficits de agua están vinculados al 10 % del aumento de la migración global (2).
Asimismo, las inundaciones y el aumento de las precipitaciones pueden incrementar la concentración de sedimentos y patógenos presentes en aguas superficiales, afectando las capacidades de tratamiento. El derretimiento de glaciares y del hielo marino representa una gran amenaza para las fuentes de agua, ya que no solo contribuye al aumento del nivel del mar, sino que también agota las fuentes de agua dulce almacenadas que abastecen actualmente a millones de personas (3).
Este agotamiento genera no solo una menor disponibilidad de agua, sino también una disminución de su calidad. Además, el aumento del nivel del mar provoca la salinización del agua dulce en zonas costeras, permitiendo que el agua salada se infiltre en fuentes de agua dulce y las vuelva no aptas para el consumo humano.
Ilustración 2. Eventos climáticos extremos causados por el cambio climático

En este contexto, las interrupciones de la infraestructura y los servicios generan enormes costos económicos. Los eventos climáticos extremos interrumpen con frecuencia los servicios de agua y saneamiento hasta el punto de que ya no pueden funcionar de manera segura, y las reparaciones y restauraciones cuestan miles de millones de dólares al año.
Por ello, resulta fundamental desarrollar acciones para mitigar los impactos del cambio climático, mejorar la gestión del agua en los países y evitar gastos innecesarios en su tratamiento. Actualmente, se estima que el sector del agua contribuye hasta el 5 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Además, se espera que la demanda de agua aumente hasta en un 30 % para el año 2050, por lo que no deben desaprovecharse las oportunidades para reducir el impacto del sector sobre el clima.
En diciembre de 2020, el agua comenzó a cotizarse en el mercado de futuros de materias primas en Wall Street mediante el índice Nasdaq Veles California Water (NQH2O). Este hecho permitió que su precio se formara de manera pública, transparente y eficiente. Según expertos, esta medida puede contribuir a una gestión más eficiente del recurso y ayudar a gestionar el riesgo de suministro y costos futuros, especialmente para sectores como la industria y la agricultura (4).
Debido a ello, muchas naciones están promoviendo soluciones integrales para transformar el panorama actual del uso eficiente del agua.
En el ámbito nacional, el Perú ha propuesto diversas medidas para promover la conservación de los recursos hídricos y asegurar el abastecimiento de agua potable para toda la población. Entre estas iniciativas se encuentra la Política y Estrategia Nacional de Recursos Hídricos, uno de los principales instrumentos de planificación del Sistema Nacional de Gestión de los Recursos Hídricos, elaborado en concordancia con los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas.
Esta política establece diversos ejes y estrategias de intervención, como el Eje de Política 3: Gestión de la oportunidad, el cual busca atender de manera oportuna la demanda de los recursos hídricos, respetando la seguridad jurídica, mejorando su distribución inclusiva y promoviendo el acceso universal al agua potable (5).
Asimismo, se cuenta con la Ley N.° 30215, Ley de Mecanismos de Retribución por Servicios Ecosistémicos (MERESE), y su reglamento, que establece el marco regulatorio para promover, regular y supervisar estos mecanismos a través de acuerdos voluntarios orientados a la conservación, recuperación y uso sostenible de los ecosistemas.
Sobre esta base, el Estado ha desarrollado políticas públicas y lineamientos para facilitar la inversión pública en biodiversidad y servicios ecosistémicos, priorizando aquellos que impactan directamente en la población, como la regulación hídrica y el control de la erosión del suelo (6).
Ilustración 3. Sistemas de canales naturales para la siembra, cosecha y abastecimiento de agua de lluvias

En términos generales, las mejoras en la producción, tratamiento, distribución y recolección de agua potable pueden contribuir de manera significativa al cumplimiento de las metas de mitigación climática de los países. Muchas naciones apuestan por el uso de energías renovables para mejorar el tratamiento del agua y elevar la calidad de vida de la población. Asimismo, el cambio debe comenzar en los hogares mediante el uso responsable del agua y el fortalecimiento de la educación ambiental en las ciudades.
Un factor importante de los efectos del mercurio en el ambiente es su capacidad para acumularse en organismos y traspasar a la cadena alimentaria.
Ximena Alexandra Cahuana De La Cruz
Equipo técnico de Bedoya y Venero
El mercurio (Hg) es un elemento natural que se encuentra en la roca de la corteza terrestre, como en los depósitos de carbón(1). En su forma pura, el mercurio es un metal blanco-plateado, que se genera de manera natural en el ambiente, presentándose en una gran variedad de formas, elemental (metálico), inorgánico u orgánico (metilmercurio).
El metilmercurio es la forma más común y peligrosa para el ambiente, la cual se convierte en un problema cuando se libera de las rocas y termina en la atmósfera y en el agua(2). Un factor importante de los efectos del mercurio en el ambiente es su capacidad para acumularse en organismos y traspasar a la cadena alimentaria. Hasta cierto punto, todas las formas de mercurio pueden llegar a acumularse, pero el metilmercurio se absorbe y se acumula más que otras formas.
Durante siglos el mercurio ha sido utilizado, desde colorantes para adornar tumbas (por lo llamativo del color rojo en su estado natural) hasta medicamentos (utilizados para el tratamiento de la sífilis)3. Asimismo, está presente en los combustibles fósiles, minerales metálicos y otros minerales, productos de consumo y en la industria. Este elemento debido a sus singulares propiedades químicas es usado en una amplia gama de productos como termómetros, barómetros, manómetros, esfigmómetros, algunos tipos de válvulas como la de las bombas de vació, interruptores de mercurio, lámparas fluorescentes y otros dispositivos. Adicionalmente, se utiliza en la producción de cloro, minería de oro artesanal y otros procesos industriales.

A lo largo de nuestra vida estamos expuestos a cierto nivel de mercurio, en la mayoría de los casos se trata de niveles bajos, debidos casi siempre a una exposición crónica. Sin embargo, hay personas que se ven expuesta a niveles elevados, siendo la causa más común de las enfermedades ocupacionales.
La exposición ocupacional al mercurio no es solo un problema antiguo, sino que actualmente sigue afectando a los trabajadores de muchas industrias, como la minería de mercurio; la fabricación de termómetros, lámparas fluorescentes, baterías y otros productos que contienen mercurio; la extracción y refinación de oro, plata, plomo, cobre y níquel; y el campo de la odontología(4). Sin embargo, los que presentan mayor riesgo son los trabajadores de la minería de oro artesanal y en pequeña escala, debido a que usan el mercurio para separar el oro de las rocas, generalmente en condiciones mal controladas o no controladas en absoluto.
La primera mina de mercurio en Perú fue la mina Santa Bárbara, la cual está ubicada en el cerro Chacllatacana a 2,5 km al sur de la ciudad de Huancavelica. Así mismo, esta cerró sus operaciones en la década de los 705. La mina Santa Bárbara fue conocida como “La Mina de la muerte” debido a la cantidad de mineros indígenas que fallecían envenenados por mercurio, ya que se había instaurado la mita minera, que era un sistema de trabajo obligatorio colectivo para la población indígena entre los 18 y 50 años, los cuales debían trabajar en las minas durante un año en condiciones riesgosas e insalubres debido a la alta toxicidad del mercurio(6).
Respecto a la afectación al ambiente, las concentraciones de mercurio en el agua se incrementan cuando los valores de pH se encuentran entre 5 y 7, debido a la movilización del mercurio en el suelo. El metilmercurio con el tiempo se acumula en concentraciones y niveles más elevados, dañando a los peces y a los animales que ingieren esta sustancia(7). Las aves y los mamíferos que se alimentan de peces están por lo general más expuestos al metilmercurio que otros animales de los ecosistemas
acuáticos. En forma similar, los depredadores también están en riesgo, el mercurio se bioacumula en los organismos a través de la red trófica acuática, en un fenómeno denominado biomagnificación, por lo cual los depredadores se verían intoxicados debido a una mayor concentración de mercurio en su organismo(8).
Los efectos del mercurio elemental y el metilmercurio en la salud son significativos debido a la toxicidad de este elemento. Los factores que determinan los efectos tóxicos en humanos son la velocidad y la cantidad absorbida, las propiedades fisicoquímicas de los compuestos y la susceptibilidad del individuo. El mercurio y sus compuestos pueden ingresar al cuerpo a través de la piel y los tractos gastrointestinal y respiratorio, asimismo el sistema nervioso es muy sensible a todas las formas de mercurio. Tras la inhalación o ingestión de distintos compuestos de mercurio o tras la exposición cutánea a ellos pueden ocasionar trastornos neurológicos y del comportamiento, con síntomas como temblores, insomnio, pérdida de memoria, efectos neuromusculares, cefalea o disfunciones cognitivas y motoras (OMS,2017)9.
El caso más relevante respecto a los impactos del mercurio en la salud se dio en Minamata en el año 1956(10). La causa de la enfermedad fue el envenenamiento con metilmercurio asociado al consumo diario de grandes cantidades de pescado y marisco contaminado. Los pacientes con casos más graves presentaban problemas sensoriales (sobre todo en las extremidades), problemas de movimiento y equilibrio, reducción del campo visual, signos de problemas neurológicos (dificultad en el habla), pérdida de audición, movimiento difícil de los ojos, temblores, entre otros problemas. Los pacientes con casos más leves presentaban sensación de pinchazos en las extremidades (parestesia), dolor en las articulaciones, problemas en el uso de los dedos, dolores de cabeza, fallos de la memoria, insomnio, entre otros síntomas.
En 1971, la justicia sentenció a la empresa Chisso como el responsable de la contaminación en Minamata. La empresa se encargaba de producir acetaldehído, usando al mercurio como catalizador o acelerador de la reacción química para la síntesis de este compuesto. El mercurio sobrante era vertido al mar donde se transformaba en metilmercurio, convirtiéndose en una sustancia más tóxica y fácilmente asimilable por los organismos.

A raíz de ese acontecimiento, el 10 de octubre de 2013 se firmó el Convenio de Minamata sobre el mercurio(11), el cual fue aprobado en Perú mediante la Resolución Legislativa N° 30352, y fue ratificado con Decreto Supremo N° 061-2015-RE el 25 de noviembre de 2015. El Convenio entró en vigor el 16 de agosto de 2017, después de cuatro años de su adopción, el cual aborda el problema del mercurio tomando en cuenta su ciclo de vida. El objetivo principal del Convenio es proteger la salud y el ambiente de las emisiones y liberaciones antropogénicas de mercurio y compuestos de mercurio, por lo que se plantea una serie de medidas que los Estados deben adoptar para conseguirlo, mediante la implementación de una hoja de ruta que contenga medidas sobre fuentes de suministro y comercio de mercurio, productos y procesos con mercurio, minería artesanal, emisiones y liberaciones, almacenamiento temporal de mercurio, disposición de residuos, y sitios contaminados, con el fin de proteger la salud y el ambiente por la exposición a este contaminante.
El Perú a su vez ha implementado acciones contra el uso indiscriminado del mercurio, mediante el Decreto Legislativo N° 1103, que establece medidas para el control y fiscalización en la distribución, transporte y comercialización de Insumos Químicos que puedan ser utilizados en la Minería Ilegal(12).
Adicionalmente, en el 2006 el Ministerio de Salud (MINSA) publicó el manual de Gestión de los residuos peligrosos(13), con el objetivo de informar y explicar las medidas para realizar una gestión correcta de los mismos, evitando que se produzcan daños a la salud y al ambiente.

En conclusión, los niveles de concentración de mercurio en el ambiente se han incrementado desde el inicio de la era industrial, encontrándose actualmente en diversos medios y alimentos (especialmente el pescado) en todo el mundo a niveles que afectan a la salud de los seres vivos. A su vez, la utilización de mercurio en la minería ilegal viene degradando la calidad ambiental con todos los
efectos conocidos. El control del comercio y uso de mercurio permitirá reducir el riesgo de contagio de enfermedades metaxénicas y la preservación de flora y fauna silvestre(14). Se recomienda que al trabajar con el mercurio se evite el contacto con la piel, así como la impregnación de la ropa. Al término de las labores sustituir inmediatamente la ropa contaminada, la protección preventiva de la piel y lavar cara y manos(15).
Bibliografía:
(1) PNUMA (2005). Evaluación mundial sobre el mercurio. Disponible en: https://saludsindanio.org/sites/default/files/documentsfiles/1401/Evaluacion_Mundial_Mercurio.pdf
(2) EPA. Información básica sobre el mercurio. Disponible en: https://espanol.epa.gov/espanol/informacion-basica-sobre-el-mercurio
(3) Gaioli, M (2012). Impacto del mercurio sobre la salud humana y el ambiente. Disponible en: https://www.sap.org.ar/docs/publicaciones/archivosarg/2012/v110n3a18.pdf
(4 y 7) IPEN (2007). Introducción a la contaminación por mercurio para las ONG. Disponible en: https://ipen.org/sites/default/files/documents/ipen_mercury_booklet-es.pdf
(5) MINAM (2017). Informe sobre identificación de existencias de mercurio y compuestos de mercurio superiores a 50 toneladas, y fuentes de suministro de mercurio que generan existencias superiores a 10 toneladas por año en el Perú. Disponible en: https://www.mercuryconvention.org/sites/default/files/2021-06/PER_Art3_Q3.pdf
(6) MINCUL (2017). Formulario de presentación a la lista indicativa del patrimonio mundial Complejo Minero Santa Bárbara de Huancavelica. Disponible en: https://patrimoniomundial.cultura.pe/sites/default/files/li/pdf/Santa%20B%C3%A1rbara_Ficha%20Lista%20Indicativa_Esp.pdf
(8) Bioacumulación y biomagnificación de mercurio y selenio en peces pelágicos mayores de la costa occidental de baja california sur, México. Disponible en: https://www.repositoriodigital.ipn.mx/bitstream/123456789/16358/1/escobars2.pdf
(9) OMS (2017). El mercurio y la salud. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mercury-and-health
(10) El caso de los enfermos de Minamata. Disponible en: https://culturacientifica.com/2018/03/04/caso-los-enfermos-minamata/
(11) MINAM (2016). Convenio de Minamata sobre mercurio, disponible en: https://www.minam.gob.pe/wpcontent/uploads/2018/07/Convenio-de-Minamata-sobre-Mercurio-Ratificacion-peruana.pdf
(12) Decreto Legislativo N° 1103, disponible en: https://spij.minjus.gob.pe/spij-ext-web/detallenorma/H1050571
(13) Manual de Gestión de los Residuos Peligrosos, disponible en: http://www.digesa.minsa.gob.pe/publicaciones/descargas/MANUAL%20TECNICO%20RESIDUOS.pdf
(14) Desempeño Ambiental Post Covid, disponible en: https://www.linkedin.com/pulse/desempe%25C3%25B1o-ambiental-post-covidmarco-antonio-tinoco-venero/?trackingId=kRJZ9jvUgCuq2CFO5egedQ%3D%3D
(15) Recomendaciones para el uso de mercurio, disponible en: https://www.icv.csic.es/prevencion/Documentos/recomenda/mercurio.pdf
La salud y la nutrición de la población cumplen un rol fundamental, aunque poco comprendido, como insumo en los procesos de desarrollo del país.
De acuerdo con la ONG Acción contra el Hambre, la inseguridad alimentaria es la falta de alimentos, ya sea de forma transitoria, aguda, estacional o crónica, la cual tiene efectos graves para la salud y el desarrollo de las personas, especialmente en los niños(1). La causa de este problema puede deberse a la falta de disponibilidad de alimentos y/o a la falta de recursos para obtenerlos. Según la FAO, «Los que sufren por el hambre y la malnutrición están atrapados en un círculo vicioso: el escaso consumo de alimentos y el mal estado nutricional provocan vulnerabilidad a las enfermedades, baja productividad y pobreza constante» (2).
Ilustración 1. Países más pobres del mundo

La emergencia sanitaria de la Covid-19 ha agudizado esta problemática, empeorando las condiciones de vida de las poblaciones más pobres. La ONU evaluó que aproximadamente 811 millones de personas, la décima parte de la población mundial, pasaron hambre en el 2020. A su vez, mencionaron que, del número total de personas que sufren desnutrición, más de la mitad viven en Asia y más de un tercio en África, mientras que en América Latina y el Caribe habita el 8% (3).
Entre las consecuencias a la salud debido a la inseguridad alimentaria se encuentran el inadecuado crecimiento físico y desarrollo mental, la morbilidad y mortalidad asociadas con la malnutrición, el deficiente rendimiento escolar y la baja productividad.
La deficiencia de micronutrientes (DMN), también conocida como hambre oculta, es una forma de desnutrición que se produce cuando la ingesta o absorción de vitaminas y minerales (como hierro, zinc y yodo) es limitada para mantener una buena salud y desarrollo. La deficiencia de micronutrientes es una problemática de salud pública que afecta a unos 2000 millones de personas a nivel mundial. Entre las poblaciones más afectadas se encuentran los niños entre los 6 y 24 meses de edad. Para dar solución se han implementado diversas estrategias, entre ellas la fortificación casera de alimentos complementarios (4).
De acuerdo con la FAO, 16.6 millones de peruanos se encuentran en inseguridad alimentaria(5). Antes de la pandemia, el Perú estaba por encima de los 8 millones de personas en esta condición. Sin embargo, con la COVID-19 se duplicó el número de personas, convirtiendo al Perú en el país con la inseguridad alimentaria más alta de América del Sur.
Este problema va de la mano con un aumento acelerado de la pobreza. Según el INEI, en 2019 el 20.2% de la población estaba en situación de pobreza; en 2020 aumentó a 30.1% y si bien en 2021 bajó a 25.9%, el Perú está lejos aún de niveles prepandemia.
Uno de los principales desafíos es lograr la seguridad alimentaria y nutricional de la población y mejorar el capital humano. La salud y la nutrición de la población cumplen un rol fundamental como insumo en los procesos de desarrollo del país. Es urgente reconocer que la pobreza asociada a las enfermedades, a la desnutrición y a la inseguridad alimentaria constituye una enorme pérdida económica para el país.
El objetivo del ODS N° 2 es poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible. De acuerdo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, acabar con el hambre y apoyar la buena salud y el bienestar es uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos como población mundial. Según el Programa Mundial de Alimentos, alrededor de 135 millones de personas padecen hambre severa, debido principalmente a los conflictos causados por los seres humanos, el cambio climático y las recesiones económicas(6).
En el Perú hasta el año 2016 se tenía registro de siete planes nacionales para el cumplimiento de este ODS, entre los que se encuentran:
• La Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional 2013 – 2021
• El Plan Bicentenario
• El Plan Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional 2015 – 2021
• El Plan Concertado Nacional de Salud 2007 – 2020
• La Estrategia Nacional de Desarrollo e Inclusión Social “Incluir para Crecer”
• El Plan Estratégico Sectorial Multianual del Ministerio de Agricultura y Riesgo 2015 – 2021
• La Estrategia Nacional de Agricultura Familiar
• El Programa Nacional de Saneamiento de Agua Rural y el Plan Nacional de Acción Ambiental

Para hacer frente a esta problemática es importante implementar soluciones integrales que permitan alcanzar la seguridad alimentaria, en especial en países en vías de desarrollo. Un ejemplo es la corporación multinacional holandesa DSM, que trabaja constantemente en brindar soluciones en torno a la salud y nutrición humana y animal.
DSM desarrolló polvos de micronutrientes en pequeños empaques que permiten suplir deficiencias nutricionales en bebés y niños(8). Sin embargo, estos empaques incrementan la generación de residuos sólidos. En un mundo de pobreza extrema, la contaminación se convierte en un factor adicional que agrava esta problemática, especialmente el plástico de un solo uso, el cual puede tardar hasta 1000 años en descomponerse(9).
DSM logró desarrollar un material de empaque innovador: un stick packaging totalmente compostable, fabricado con más de un 65% de materiales orgánicos y con baja cantidad de componentes ecotóxicos.
El embalaje puede reutilizarse y sellarse, reduciendo la generación de residuos y la contaminación. Además, posee alta durabilidad y puede reutilizarse para proteger alimentos como arroz y harina frente a plagas, contaminación, humedad y deterioro.
En síntesis, para enfrentar la desnutrición mundial es clave implementar soluciones integrales que aseguren la conservación de micronutrientes, especialmente en países con inseguridad alimentaria. Asimismo, el desarrollo de empaques reutilizables y ecoamigables contribuye a reducir residuos sólidos y a avanzar en el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (Hambre Cero).
(1) Inseguridad alimentaria: ¿Qué causas lo provocan y por qué es tan importante combatirla?
https://www.accioncontraelhambre.org/es/inseguridad-alimentariacausas
(2) IFAD. El Desarrollo económico se Asienta sobra la Reducción de la Pobreza y el Hambre.
https://www.ifad.org/en/web/latest/-/news/el-desarrollo-economico-se-asienta-sobra-lareduccion-de-la-pobreza-y-el-hambre-advierten-tres-organizaciones-de-las-naciones-unidas
(3) Naciones Unidas. El hambre aumenta a nivel mundial durante la pandemia.
https://news.un.org/es/story/2021/07/1494232
(4) Efecto de los micronutrientes en polvo utilizados para la fortificación casera de alimentos complementarios.
https://repository.javeriana.edu.co/bitstream/handle/10554/58097/Documento%20final%20TG%20Angi%20Ricardo.pdf
(5) FAO. Perú el país con mayor inseguridad alimentaria.
https://www.fao.org/peru/noticias/detail-events/es/c/1603081/
(6) ONU. Objetivo 2: Poner fin al hambre.
https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/hunger/
(7) Hambre cero en el Perú y emergencia alimentaria.
https://intercambio.pe/hambre-cero-emergencia-alimentaria/
(8) DSM. Repensando el empaque: innovación en soluciones sostenibles.
https://www.dsm.com/human-nutrition/en_ES/talkingnutrition/rethinking-packaging-DSMs-latest-innovation-in-sustainable-solutions-for-micronutrientpowders.html
(9) MINAM (2018). Reducción del plástico de un solo uso.
https://saeusceprod01.blob.core.windows.net/portalweb/ecoeficiencia/PPT_DS_N_013_2018_MINAM_Reduccion_de_plastico_de_un_solo_uso.pdf
El crecimiento intempestivo de la industria junto a la reestructuración y remodelación de las zonas industriales tradicionales y el desarrollo de nuevos sitios industriales es un fenómeno común en muchas economías.
En los últimos años, algunas zonas industriales tradicionales vienen reduciendo su impacto negativo al ambiente, mediante la mejora de su desempeño ambiental con métodos modernos de gestión y producción(1).
El aumento de la demanda de recursos a nivel global en las últimas décadas, debido al crecimiento de la población, desarrollo económico, entre otros motivos; ha provocado una notable aceleración en el consumo de los recursos naturales, tanto así que de acuerdo con un estudio de CEPAL del año 2019, habrá un incremento constante de la demanda y aceleración del consumo de recursos naturales, lo que va a provocar precios variables y a largo plazo escasez diversos recursos naturales(2).
De acuerdo con el Circularity Gap Report 2023, publicado por Circle Economy(3) el índice de circularidad global es de 7.2%, es decir solamente el 7.2% de los 100,000 millones de toneladas de materiales vírgenes son reingresados o recirculados en los procesos productivos, adicionalmente, este estudio asevera que, en los últimos seis años, la economía ha extraído y utilizado casi tantos materiales como en todo el siglo XX.
Por otro lado, el informe señala a los bienes manufacturados y consumibles como uno de los sectores responsables de la mayor cantidad de emisiones de CO2 y generación de residuos, cabe resaltar que más de una cuarta parte de la generación mundial de residuos sólidos son residuos industriales.
Es por ello que, como aspecto relevante del impulso de la economía circular en un territorio, se promueven la conformación de parques ecoindustriales (PEI).
Si bien los parques industriales son elementos que generan valor, desarrollo económico y regional; también son causantes de impactos ambientales y sociales negativos ya sea por vertidos de desechos, emisiones de gases de efecto invernadero, la exposición a productos tóxicos, entre otros efectos adversos(4). Por lo tanto, la transición de los parques industriales hacia parques ecoindustriales, que incluyan la simbiosis industrial es clave en el impulso y desarrollo de la economía circular en un territorio.
Entonces, cuando hablamos de Parques Ecoindustriales nos referimos también al desarrollo de simbiosis industriales, las cuales consisten en un intercambio de materiales, energía, agua y subproductos entre diferentes empresas o actividades involucrando incluso a otras que se encuentran alejadas de un parque ecoindustrial utilizando un enfoque colaborativo para mejorar su ventaja competitiva, favorecer la producción limpia y reducir de esta manera el impacto ambiental(5).
Un estudio reciente de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI)(6) sobre el análisis de las prácticas de los Parques Ecoindustriales (2016) identificó una serie de barreras para su implementación, entre las cuales tenemos:
Pese a la existencia de barreras y otras complejidades, se han venido implementando parques ecoindustriales e incluso se han transformado parques industriales tradicionales a ecoindustriales.
Como prueba de ello, en Kalundborg, Dinamarca se desarrolló el primer parque eco industrial, el cual cuenta actualmente con un amplio grupo de empresas de sectores diversos, desde grandes multinacionales danesas hasta PYMES del sector agroalimentario local; por ejemplo, El vapor, gas natural, agua de enfriamiento y yeso son recursos compartidos entre los socios en Kalundborg.
Ilustración 1 Parque Eco – Industrial de Kalundborg, Dinamarca
El exceso de calor se usa para piscicultura para calentar viviendas cercanas, y en la agricultura en invernaderos. Otros subproductos que no se pueden usar dentro del parque como sulfuro, cenizas y aguas residuales se venden a compañías en el vecindario, esto ha permitido reducir el 80% de las emisiones de CO2 de todo el parque, así como también 62.000 toneladas de materiales residuales han sido reciclados(7).
También tenemos el caso del proyecto del Parque Industrial Longmatan está ubicado en Luzhou, en China. El parque está conectado directamente con el sistema ferroviario y de carreteras. La región está dominada por la industria química con más del 50% de la producción industrial de alrededor de 1400 empresas importantes.
En el caso de Colombia se tiene un proyecto que incorpora 3 parques pilotos, Parque Industrial Malambo PIMSA, Zona Franca del Cauca y Zona Franca de Occidente, los cuales se encuentran localizados cerca de Barranquilla, Cali y Bogotá(8).
El Perú tiene un gran potencial para la implementación de un desarrollo industrial inclusivo y sostenible. Es por ello que ya se han empezado a desarrollar iniciativas circulares en el sector industria, como es el caso del proyecto PEI Perú, implementada por la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (MV), financiada por la Cooperación Suiza (SECO) y considera como punto focal al Ministerio de la Producción (PRODUCE). El proyecto cuenta actualmente con 3 parques, la chutana, Indupark y Sector 62, los cuales están localizados en el distrito de Chilca y Lurín. La iniciativa se encuentra en proceso de ejecución liderado por el Ministerio de la Producción de Perú.
El Perú ya cuenta con una Hoja de Ruta de Economía Circular en el Sector Industria y el sector agricultura contará con uno próximamente, de modo que la economía circular, si bien será un proceso lento, no hay marcha atrás.
Bibliografía:
(1) Banco Asiático de Desarrollo, 2001. Manual de parques ecoindustriales para países asiáticos en desarrollo, disponible en: https://www.researchgate.net/publication/334204752_Eco-industrial_Park_Handbook_for_Asian_Developing_Countries_Report_to_Asian_Development_Bank
(2) CEPAL, 2019. Recursos naturales, medio ambiente y sostenibilidad, disponible en: https://www.cepal.org/es/publicaciones/44785-recursos-naturales-medio-ambiente-sostenibilidad-70-anos-pensamiento-la-cepal
(3) Circle Economy, 2023. The Circularity Gap Report 2023, disponible en: https://www.circularity-gap.world/2023
(4 y 6) ONUDI, 2017. Desarrollo de Parques Industriales Sostenibles en los países de América Latina y Caribe, disponible en: https://ods9.org/resource/79/desarrollo-de-parques-industriales-sostenibles-en-los-paises-de-america-latina-y-el-caribe
(5) Chertow, 2000. Simbiosis industrial: literatura y taxonomía, disponible en: https://www.researchgate.net/publication/249558396_Industrial_symbiosis_Literature_and_taxonomy
(7) Kalundborg Symbiosis. Kalundborg Symbiosis, excedente de la producción circular, disponible en: http://www.symbiosis.dk/en/
(8) GEIPP Colombia. Programa Global de Parques Ecoindustriales – Colombia, disponible en: https://parquesecoindustriales-colombia.org/el-proyecto/
La elaboración de los principales insumos para los medicamentos es un proceso complejo respecto al de otras industrias. Asimismo, durante estos procesos se generan excedentes de componentes que, de no ser reciclados, son desechados, y en muchos casos llegando a botaderos.
Se estima que más de la mitad de la población mundial se ve expuesta a riesgos ambientales, ocupacionales o de salud pública derivados del tratamiento inadecuado de los residuos hospitalarios(1). Según la OMS, todos los residuos generados por esas actividades, aproximadamente un 85% son desechos comunes no peligrosos, semejantes a la basura doméstica y el 15% restante se considera material peligroso que puede ser infeccioso, tóxico o radiactivo(2).
En países desarrollados la generación promedio de residuos peligrosos por cama hospitalaria al día es de 0,5 kg, mientras que en los países en desarrollo el promedio ronda los 0,2 kg (3). Sin embargo, en estos últimos aún persiste la separación y clasificación inadecuada de los residuos hospitalarios, provocando que los residuos peligrosos sean almacenados con los que No son peligrosos, esto ocasiona problemas en la gestión de residuos sólidos de los establecimientos de salud.
Por otro lado, los gases más comunes generados en la industria farmacéutica son el cloruro de hidrógeno, cloruro de metileno, ácido de metileno, ácido nítrico, NOx, tolueno, además de otras emisiones derivadas de la producción de ingredientes activos de medicamentos. Asimismo, la huella de carbono del sector salud equivale al 4,4 % de las emisiones globales netas (4). Respecto a las compañías farmacéuticas, estas emiten un 13% más de emisiones de carbono que los fabricantes de automóviles(5).
La cadena de valor del sector de la Salud consume una cantidad significativa de recursos, tales como agua, energía, metales y productos químicos. A su vez, genera grandes cantidades de residuos sólidos debido al empleo de productos de un solo uso, y por la acumulación de materiales y equipos no utilizados, obsoletos o caducados. Ante esto, el sector salud debe implementar estrategias de economía circular para ganar eficiencia y convertirse en un sector sostenible y resiliente que evite generar externalidades negativas.
Un caso de aplicación de medidas circulares en el sector Salud es en los envases o packaging de medicamentos. En España, por ejemplo, el 1 de cada 3 envases de medicamentos es más eco amigable, reduciendo más del 25% de materiales vírgenes empleados en cada envase. Cabe resaltar que todas estas medidas han sido impulsadas por el Sistema Integrado de Gestión y Recogida de Envases (SIGRE) la cual involucra a más de 330 empresas farmacéuticas(6).
Ilustración 1 Sistema Integrado de Gestión de Recogida de Envases (SIGRE)
En hospitales se generan mayormente 2 tipos de residuos: Los infecciosos o biocontaminados, los cuales son almacenados en bolsas rojas; y los residuos comunes, los cuales se asemejan a los residuos municipales en características fisicoquímicas. Los residuos biocontaminados son tratados antes de ser llevados a su disposición final, en la mayoría de estos casos son incinerados o aprovechados por plantas de valorización energética, ya que mediante estos tratamientos térmicos se eliminan los patógenos e incluso se puede obtener energía alternativa(7). Sin embargo, la otra fracción no peligrosa, es llevada directamente a los rellenos sanitarios, impidiendo su aprovechamiento y valorización. Se estima que, en Latinoamérica, casi el 20% de la generación de residuos sólidos en hospitales son orgánicos, representados principalmente por restos de verduras y frutas, comidas, y restos de poda, entre otros. El método más conocido para aprovechar los residuos orgánicos es el compostaje, teniendo como casos exitosos a los hospitales de San Ramón (Costa Rica), Fletcher Allen Health Care (Estados Unidos). Este último establecimiento de salud genera ahorros de $1400 por año, lo vendría a representar los gastos de traslado de residuos a rellenos sanitarios, transporte, etc)(8).
En el Perú el sistema de manejo de residuos no es el más adecuado. A pesar de los avances, todavía se presentan deficiencias que repercuten en la capacidad de respuesta del Sector. Un claro ejemplo se pudo evidenciar durante la emergencia sanitaria por el Covid-19, donde se observó que los deshechos bioinfecciosos son débilmente regulados en la legislación peruana.
En los establecimientos de salud del Perú se generan aproximadamente 20,000 toneladas de residuos biocontaminados al año, el 75% en Lima y el 25% restante en las provincias(9).
Ilustración 2 Gestión y manejo de residuos hospitalarios biocontaminados en Perú
En el año 2018 se publicó la Norma Técnica de Salud (NTS) N° 144 – MINSA, cuyo objetivo es contribuir a brindar seguridad al personal, pacientes y visitantes de los establecimientos de salud (EESS), servicios médicos de apoyo (SMA) y centros de investigación (CI) públicos y privados, con la finalidad de prevenir, controlar y minimizar los riesgos sanitarios, ocupacionales y ambientales por la gestión y manejo inadecuado de sus residuos sólidos que se generan(10). Adicionalmente, esta norma señala que el tratamiento de residuos biocontaminados previo a la disposición final puede ser opcional siempre y cuando no implique algún riesgo a la salud pública y al ambiente.
A la fecha persiste la disposición final inadecuada de residuos biocontaminados, debido a que algunos establecimientos de salud no los gestiona adecuadamente, ocasionando que estos residuos terminen en playas, acantilados, etc e incluso en muchos son comercializados ilegalmente(11).
En Lima, solo tres hospitales tienen plantas de tratamiento para la gestión de basura biocontaminada, los cuales son: el Hospital Lima Este de Ate-Vitarte, el Hospital Nacional Hipólito Unanue y el Hospital de Emergencias Villa El Salvador(12). Los otros centros médicos, de acuerdo a la norma vigente, pueden contratar a una Empresa Operadora de Residuos Sólidos (EORS) para todo el proceso de recojo y transporte de desechos.
Según información de la Dirección de Gestión de Residuos Sólidos del MINAM, apenas seis empresas cuentan con infraestructura para la disposición final de los desechos hospitalarios, de las cuales 4 se ubican en Piura, una en Ica y otra en Lima(13).
Entre las alternativas circulares aplicables al sector de la Salud en cualquier región como en Perú, destaca la valorización de equipos médicos que se recuperan al final de su vida útil para ser reparados, reutilizados o refabricados. Asimismo, la recuperación evita la sustitución de equipamientos médicos por elementos nuevos, y es parte importante de la economía circular al permitir la extensión de la vida útil y el mantenimiento de las características funcionales de los equipos originales, evitando el coste de su reposición. No solo se consiguen ahorros y se amplía la vida útil de los equipos, sino que a la vez se evita la generación de material residual que de otro modo sería desechado, acumulado como material ocioso, y despreciado como recurso de gran valor(14).
Bibliografía:
(1) Harhay, M.O., Halpern, S.D., Harhay, J.S. & Olliaro, P.L. (2009) Health care waste management: a neglected and growing public health problem worldwide. Tropical Medicine and International Health 14(11): 1414-1417;
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1365-3156.2009.02386.x/pdf
(2) OMS (2018). Desechos de las actividades de atención sanitaria, disponible en:
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/health-care-waste
(3) Healthcare Without Harm (2019). HUELLA CLIMÁTICA DEL SECTOR DE LA SALUD, disponible en:
https://saludsindanio.org/sites/default/files/documents-files/5953/1%29%20Huella%20clim%C3%A1tica%20del%20sector%20salud%20-%20Reporte%20en%20espa%C3%B1ol_0.pdf
(4) Big Pharma emits more greenhouse gases than the automotive industry, disponible en:
https://theconversation.com/big-pharma-emits-more-greenhouse-gases-than-the-automotive-industry-115285
(5) Farmaindustria, disponible en:
https://www.farmaindustria.es/web/otra-noticia/el-ecodiseno-en-los-medicamentos-se-suma-con-fuerza-al-compromiso-medioambiental-de-la-industria-farmaceutica/
(6) TERSA empieza a incinerar residuos hospitalarios de Barcelona, disponible:
https://www.residuosprofesional.com/tersa-incinerar-residuos-hospitalarios/
(7) Cerrando el ciclo de nutrientes: hospitales que reciclan sus residuos orgánicos, disponible en:
https://saludsindanio.org/sites/default/files/documents-files/1358/Cerrando_el_Ciclo_de_los_Nutrientes.pdf
(8) Diario Gestión, 2017.
https://gestion.pe/tendencias/estilos/residuos-hospitalarios-el-peru-cuenta-con-un-sistema-adecuado-para-su-gestion-y-eliminacion-noticia/?ref=gesr
(9) Norma Técnica de Salud NTS N°144 – MINSA, disponible en:
http://www.digesa.minsa.gob.pe/orientacion/Residuos_Solidos_Hospitalarios_Normativa_COVID-19.asp
(10) Stakeholders sotenibilidad, De cerca de 7mil hospitales que hay en el Perú, menos de seis manejan adecuadamente sus residuos hospitalarios, disponible en:
https://stakeholders.com.pe/noticias-sh/de-cerca-de-7mil-hospitales-que-hay-en-el-peru-menos-de-seis-manejan-adecuadamente-sus-residuos-hospitalarios/
(11) Residuos hospitalarios: potencial foco infeccioso en la lucha contra el Covid-19, disponible en:
https://ojo-publico.com/1765/residuos-hospitalarios-potencial-foco-infeccioso-de-la-pandemia
(12) Hospitecnia (2018). La economía circular en el sector de la salud, disponible en:
https://hospitecnia.com/sites/default/files/158828545351588285453.pdf
Según el Circularity Gap Report 2023, el Índice de Circularidad Global es de 7.2%, es decir el 7.2% de los 100,000 millones de toneladas de materiales vírgenes son reingresados o recirculados en los procesos productivos, adicionalmente, este estudio asevera que, en los últimos seis años, la economía ha extraído y utilizado casi tantos materiales como en todo el Siglo XX. Esta información permite deducir que aun persiste una gran brecha en la transición hacia una economía circular, de igual forma que en gestionar adecuadamente los residuos sólidos (1).
En Perú, la generación total de residuos sólidos municipales al 2020 fue de aproximadamente 7,905,118 toneladas, de las cuales el 55% correspondieron a residuos orgánicos. Asimismo, se reportó que la mayor parte de estos residuos generados (61%) fueron dispuestos en rellenos sanitarios; sin embargo, menos del 1% son valorizados, dejando una gran brecha para la gestión integral de residuos sólidos(2).
Respecto al ámbito no municipal, según el Informe Nacional de Gestión de Residuos Sólidos del año 2019, se señaló que el Sector Industrial Manufacturero generó casi 800,000 toneladas de residuos sólidos para ese mismo año, catalogándose como uno de los sectores económicos que más residuos generan junto con el Sector Vivienda y Construcciones(3).
La solución a este problema parece encontrarse en la economía circular, por ende, el Perú ha promovido este enfoque en el Sector Industria, a través de la Hoja de Ruta hacia una economía circular(4), mediante la cual busca impulsar el crecimiento económico y el desarrollo industrial inclusivo y sostenible. Una de las responsabilidades de PRODUCE, en el marco de esta hoja de ruta, es de contar
con un estudio de línea base sobre la identificación de sectores representativos con potencialidad de aplicar acciones circulares en un plazo máximo de 3 años. Asimismo, debe promover la innovación de materiales e insumos con mayor potencial de implementar la Economía Circular en actividades de la industria manufacturera(5).
El MINAM, por su parte en conjunto con el PRODUCE, tiene como responsabilidad propiciar la suscripción de Acuerdos de Producción Limpia (APLs), los cuales buscan la minimización de residuos, la reutilización y el reciclaje. A la fecha, solo se han suscrito 21 APLs en materia de residuos sólidos, los cuales se aprecian en la siguiente tabla:
(Dar click a la imagen para agrandar)
Fuente: MINAM – Acuerdos de Producción Limpia en materia de residuos sólidos suscritos, disponible en:
https://www.gob.pe/institucion/minam/colecciones/14859-acuerdos-de-produccion-limpia-apl, consultado al 21 de enero del 2023.
De los APLs suscritos, se identificó que en 4 de ellos están comprendidas empresas manufactureras que se dedican a la Elaboración de alimentos y bebidas.
Asimismo, un informe sobre implementación de la Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en el Sector Industria(6), señaló que las actividades industriales con mayor potencial para implementar modelos de circularidad, en particular de aprovechamiento de material de descarte pertenecen a los siguientes grupos industriales:
Elaboración de alimentos, bebidas y tabaco
Fabricación de productos textiles, prendas de vestir
Fabricación de sustancias y productos químicos
Fabricación de productos farmacéuticos, sustancias químicas medicinales y productos botánicos de uso farmacéutico
Fabricación de productos de caucho y de plástico
Fabricación de otros productos minerales no metálicos
Fabricación de metales comunes; Fabricación de productos elaborados de metal, excepto maquinaria y equipo.
Ilustración 1 Actividades Industriales Manufactureras (Dar click a la imagen)
Respecto a las actividades industriales correspondientes a la elaboración de alimentos y bebidas se han evaluado diversas alternativas de aprovechamiento de material de descarte y residuos sólidos (orgánicos principalmente) bajo sistema de sinergias industriales
De acuerdo con un estudio realizado en Colombia sobre el aprovechamiento de residuos agroindustriales, es posible recuperar los residuos generados en los procesos industriales y transformarlos (dependiendo de su procedencia y composición) en nuevos productos de consumo humano y animal, para la producción de energías renovables, obtención de biocombustibles, entre otros(7).
Otro ejemplo aplicado a la industria alimentaria tiene que ver con la producción de hojuelas fritas, cuyo proceso productivo genera varios tipos de residuos, dentro de los cuales se encuentra el almidón remanente, este compuesto se encuentra entre un 15, 56 % – 17,76 %, y puede ser extraído para la obtención de harina a partir de un tratamiento térmico (8).
Por otro lado, para el caso de la elaboración de bebidas a partir del café solo se utiliza el 9.5 % del peso del fruto, y lo demás (que engloba hojas, ramas y tallos), quedaría como residuo. Sin embargo, según algunos estudios por parte del Centro de Investigaciones de Café CENICAFÉ mencionan que la energía de los residuos generados por el café podría equivaler 65.955 MJ. Por ende, los residuos podrían emplearse para la producción de biogás, biodiésel o bioetanol (9).
Asimismo, se ha investigado sobre el aprovechamiento potencial del lactosuero (residuo generado durante el proceso de elaboración de queso) en la elaboración de yogurt y mantequilla y helados (10). Inclusive se puede elaborar bebidas fermentadas mediante la mezcla de suero dulce y bacterias probióticas como Lactobacillus(11). A ello sumado con algunos estabilizadores, saborizantes o
edulcorantes podrían aportar propiedades nutricionales y funcionales (12).
La economía circular en el Sector Industria se está impulsando paulatinamente. En el año 2021 se ha modificado el Reglamento del Sistema Nacional de Parques Industriales, aprobado por Decreto Supremo N° 017-2016-PRODUCE(13), mediante el cual se promueve la desarrollo productivo inclusivo, innovador y sostenible en los sistemas de parques industriales del país, asimismo cabe resaltar que la implementación de parques industriales permitirá el desarrollo de sinergias industriales entre actividades de diferentes rubros, la cual se desarrollarán bajo un enfoque de ordenamiento territorial y generando puestos de trabajo además de contribuir al crecimiento económico.
Por otro lado, el 9 de marzo de 2023 se aprobó bajo la Resolución Ministerial N° 089-2023-MINAM el “Contenido Mínimo del Plan de Minimización y Manejo de Residuos Sólidos”14, el cual señala las acciones orientadas a prevenir y minimizar la generación de residuos sólidos, así como la identificación de los tipos de residuos y/o material de descarte que se generan en cada operación o proceso. Como
se mostró anteriormente, en la industria alimentaria se generan varios tipos de residuos y materiales los cuales, en el marco de estos instrumentos publicados recientemente, pueden reaprovecharse y reintegrarse a la cadena de valor industrial del País.
Bibliografía:
(1) Circle Economy 2023. Circularity Gap Report 2023, disponible en: https://www.circularitygap.world/2023
(2) MINAM, 2022. PI – Meta 3: Implementación de un sistema integrado de manejo de residuos
sólidos municipales, disponible en: https://www.mef.gob.pe/contenidos/presu_publ/capacita/2022/03032022_PI_META3_IMP
L_SIST_INTEG_MANEJO_RESID_SOL.pdf
(3) MINAM, 2021. Informa Nacional de Gestión de Residuos Sólidos 2019, disponible en:
http://gestordocumental.minam.gob.pe/share/s/S0gyrl67S8OUsxBj_s0cQw
(4) Decreto Supremo N°003 – 2020 – PRODUCE. Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en el
Sector Industria, disponible en: https://busquedas.elperuano.pe/normaslegales/decreto-supremo-que-aprueba-la-hoja-de-ruta-hacia-una-econom-decreto-supremo-n-003-2020-produce-1856966-1/
(5) Decreto Supremo N°003 – 2020 – PRODUCE. Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en el Sector Industria, disponible en: https://busquedas.elperuano.pe/normaslegales/decretosupremo-que-aprueba-la-hoja-de-ruta-hacia-una-econom-decreto-supremo-n-003-2020-produce-1856966-1/
(6) Deuman, 2022. Servicio de apoyo en la implementación de la Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en el Sector Industria, a partir de las acciones priorizadas de cumplimiento en el corto y mediano plazo, disponible en:
https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/3167133/Anexo3_INFORME%20FINAL.pdf.pdf
(7) Peñaranda, L. V., Montenegro, S. P., y Giraldo, P. A. (2017). Aprovechamiento de residuos agroindustriales en Colombia. DOI: https://doi.org/10.22490/21456453.2040 (8) Diario Gestión, 2017. https://gestion.pe/tendencias/estilos/residuos-hospitalarios-elperu-cuenta-con-un-sistema-adecuado-para-su-gestion-y-eliminacion-noticia/?ref=gesr
(8) Amezquita, A. M., Camargo, A. F. & Guerrero, D. M. (2018). Diseño de un subproducto a base de lactosuero en la Fábrica de Lácteos Belén. Disponible en: http://hdl.handle.net/10554/36471.
(9) Miranda, O. M., Fonseca, P. L., Ponce, I., Cedeño, C., Rivero, L. S., & Vázquez, L. M. (2014). Elaboración de una bebida fermentada a partir del suero de leche que incorpora Lactobacillus acidophilus y Streptococcus thermophilus. Revista Cubana de alimentación y nutrición, 24(1),
(10) Arias-Palma, G., Moreno-Terán, N., y Silva-Paredes, J. (2021). APROVECHAMIENTO DEL LACTOSUERO EN LA INDUSTRIA.
(11) Decreto Supremo N° 015 – 2021 – PRODUCE. Modificatoria del Reglamento del Sistema Nacional de Parques Industriales, aprobado por Decreto Supremo N° 017 – 2016 –PRODUCE, disponible en: https://busquedas.elperuano.pe/normaslegales/decreto-supremoque-modifica-el-reglamento-del-sistema-nacio-decreto-supremo-n-015-2021-produce1968665-1/
(12) Resolución Ministerial N° 089 – 2023 – MINAM.” Contenido Mínimo del Plan de Minimización y Manejo de Residuos Sólidos No Municipales”, disponible en: https://www.gob.pe/institucion/minam/normas-legales/3980927-089-2023-minam
En los últimos años, la sostenibilidad se ha convertido en una de las principales preocupaciones en todo el mundo; si tomamos la actividad de los principales organismos internacionales como indicador de las necesidades y tendencias más apremiantes, encontramos una gran cantidad de documentos e iniciativas destinadas a crear conciencia, orientar e implementar políticas más sustentables en los ámbitos económico, financiero, social y público (1).
En cuanto al sector empresarial, las organizaciones y directivos creen cada vez más que la creación sostenible de valor para los diferentes grupos de interés no puede lograrse únicamente maximizando los beneficios a corto plazo, sino teniendo una cultura empresarial responsable y una orientación a largo plazo.
Ilustración 1. Sostenibilidad corporativa como enfoque de negocios
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Fuente: ESAN
Sin embargo, es importante señalar que el término de sostenibilidad no solo abarca el cuidado del medioambiente, sino que también está relacionado con la estabilidad de la empresa, la cual involucra el fomento de una cultura llena de valores, así como el relacionamiento con los grupos de interés y el cumplimiento de los compromisos planteados en la organización. De esa manera, la empresa podrá consolidarse como una organización sólida y lograr perdurar en el tiempo (2).
Respecto al contexto nacional, existen más de 65 empresas con Certificación B (reconocimiento otorgado a las empresas que utilizan el poder del mercado para dar soluciones concretas a problemas sociales y ambientales). Asimismo, alrededor de 265 empresas se encuentran registradas en la Bolsa de Valores de Lima (BVL) y, por tanto, están obligadas a presentar reportes de sostenibilidad desde el año 2015 a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV). Por otro lado, hay 82 empresas nacionales adscritas al Pacto Global (iniciativa internacional de Naciones Unidas que promueve el desarrollo sostenible y la responsabilidad social empresarial). Además, hasta el año 2019, 594 organizaciones peruanas presentaron un total de 1,072 reportes de sostenibilidad GRI (Global Reporting Initiative) (3).
Ilustración 2. Algunas de las empresas que realizan Reportes de Sostenibilidad
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Fuente: Perú Sostenible
Si bien no se puede negar que existe la intención de implementar la sostenibilidad empresarial, las cifras mencionadas aún son muy pequeñas en comparación con el total de empresas peruanas. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), al año 2022 el número de empresas activas registradas en el Directorio Central de Empresas y Establecimientos ascendió a 3,118,298 empresas (4).
Como ejemplo, se tiene el caso de la empresa Pacífico Seguros (perteneciente al grupo Credicorp), la cual desde el año 2020 emprendió una ruta hacia la sostenibilidad con la finalidad de seguir generando valor para sus grupos de interés y mantener el crecimiento de la empresa a largo plazo. Dicho trabajo fue denominado Estrategia Integrada de Sostenibilidad 2020–2025. Es así que, desde el año 2012 hasta el 2022, se han presentado Reportes de Sostenibilidad en los cuales se han observado impactos positivos en los ámbitos económico, social y ambiental. Por ejemplo, de acuerdo con el reporte del año 2022, se mostró una reducción del consumo de papel en un 210.10%, mientras que, en comparación con el año 2021, la reducción fue del 25.49% (5).
Por otro lado, el Reporte de Sostenibilidad del año 2021 de la empresa minera Cerro Verde muestra una mejora en la eficiencia de la gestión del agua y desagüe gracias a la creación del Círculo Virtuoso del Agua, cuya finalidad fue mejorar la gestión hídrica de Arequipa mediante la construcción de tres represas y una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) (6).
Asimismo, la empresa siderúrgica SIDERPERU cuenta con una Política de Sostenibilidad que establece las directrices para conducir sus actividades de manera sostenible, considerando elementos económicos, sociales, ambientales y de gobernanza. A su vez, viene elaborando su Reporte de Sostenibilidad desde el año 2021, impulsado por Global Reporting Initiative (GRI), apostando por una estrategia basada en la innovación, sostenibilidad, diversidad y contribución al país, mostrando impactos positivos. Por ejemplo, desde el año 2013 cuentan con un sistema de tratamiento de agua industrial que permite recircular y tratar el 97.7% del agua que utilizan (7).
Ilustración 3. Cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
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Fuente: Naciones Unidas
Finalmente, se resalta la importancia de implementar la sostenibilidad corporativa en las empresas, ya que con ello no solo se logrará una mayor estabilidad con los grupos de interés (proveedores, colaboradores y clientes), sino que se fomentará una cultura sólida de valores en los tres enfoques principales (económico, social y ambiental), y se orientará a las organizaciones hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), generando solidez y crecimiento continuo a largo plazo.
Bibliografía
(1) https://media.iese.edu/research/pdfs/ST-0514.pdf
(2) https://assets.ey.com/content/dam/ey-sites/ey-com/es_pe/topics/sustainability/eydesafios-materia-sostenibilidad-corporativa.pdf
(3) https://perusostenible.org/
(4) https://m.inei.gob.pe/bibliotecavirtual/boletines/demografia-empresarial-8237/1/#lista
(5) https://www.pacifico.com.pe/documents/28730/81196807/Reporte+de+Sostenibilidad+2022.pdf
(6) https://www.cerroverde.pe/assets/img/publicaciones/reporte-sostenibilidad_2021.pdf
(7) https://www.siderperu.com.pe/sostenibilidad