[et_pb_section fb_built=»1″ admin_label=»section» _builder_version=»4.16″ global_colors_info=»{}»][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_post_title author=»off» categories=»off» comments=»off» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»36px» title_line_height=»1.3em» custom_css_post_meta=»padding-bottom: 20px !important;» global_colors_info=»{}»][/et_pb_post_title][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row column_structure=»2_3,1_3″ admin_label=»row» _builder_version=»4.16″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»30px|||||» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»2_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_text content_tablet=»

Las municipalidades responsables de las áreas degradadas (AADD) tienen como plazo máximo hasta el 10 de enero del 2025 para la presentación de sus planes de recuperación o programas de reconversión de AADD.

» content_phone=»

Las municipalidades responsables de las áreas degradadas (AADD) tienen como plazo máximo hasta el 10 de enero del 2025 para la presentación de sus planes de recuperación o programas de reconversión de AADD.

» content_last_edited=»on|phone» admin_label=»Text» _builder_version=»4.21.0″ header_line_height=»1.3em» background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»-25px||||false|false» hover_enabled=»0″ global_colors_info=»{}» sticky_enabled=»0″]

Las municipalidades responsables de las áreas degradadas (AADD) tienen como plazo máximo hasta el 10 de enero del 2025 para la presentación de sus planes de recuperación o programas de reconversión de AADD.

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»Text» _builder_version=»4.21.0″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»0px||||false|false» global_colors_info=»{}»]

Equipo técnico de Bedoya y Venero

La generación de residuos sólidos en Latinoamérica se incrementa constantemente con el paso de los años, tal es el caso que se espera que en los próximos años la generación promedio supere los 1 kg/hab – día para el año 2050. Asimismo, se estimó que la cantidad de residuos sólidos destinados a basurales quema u otras prácticas inadecuadas es de 145,000 toneladas por día(1).

En el caso del Perú, la generación de residuos sólidos municipales supera las 23 mil toneladas al día, de las cuales casi el 55% corresponde a residuos de tipo orgánicos. Adicionalmente, se identificó que aproximadamente el 60% de los residuos sólidos municipales son dispuestos adecuadamente en rellenos sanitarios, el resto son llevados a lugares inadecuados entre áreas degradas por residuos sólidos, márgenes de los ríos y quebradas, playas en la costa, etc.(2).

Ilustración 1. Áreas degradadas por residuos sólidos municipales en el Perú

Fuente: OEFA, 2018

En el año 2016 se estimó que el Perú necesitaba más de 150 rellenos sanitarios para cubrir la demanda en el país(3); a pesar de que en la actualidad el país cuenta con 99 IFRS de disposición final(4), la implementación de estas es bastante lenta, debido a que los funcionarios públicos se topan con una gran barrera cuando se quiere lograr el saneamiento físico y legal de los terrenos para dichas IFRS, de igual manera la oposición de la población afecta su construcción(5).

Por otro lado, el Perú registró más de 1,800 áreas degradadas (AADD) por residuos sólidos municipales(6), las cuales al no ser áreas adecuadas para disponer residuos sólidos presentan varias deficiencias. Según OEFA, al año 2022 se supervisaron 474 AADD de las cuales más del 85% presentaron deficiencias en la frecuencia de cobertura de residuos sólidos por lo menos 1 vez por semana, de igual modo el 80% presentaron deficiencias en la frecuencia de control de
vectores por lo menos 1 vez al mes. Por otro lado, en ese mismo año OEFA también supervisó a 31 IFRS de disposición final, de las cuales el 60% de estas presentaron deficiencias en el componente celda, específicamente en la cobertura diaria de residuos sólidos, mientras que el 48% presentaron deficiencias en la evacuación de gases(7).

Ilustración 2. Relleno Sanitario El Zapallal

Fuente: OEFA, 2022

El Perú viene haciendo esfuerzos por el cierre de esta brecha desde hace más de 11 años mediante fondos de cooperación (es decir con dinero prestado), sin embargo, la realización y puesta en marcha de rellenos sanitarios es bastante lenta, asimismo es importante tomar en cuenta que el servicio de limpieza pública consta de diversas operaciones y procesos, sin embargo, venimos asumiendo que la infraestructura principal, que asegura el cierre de brechas para la atención de la población es únicamente el relleno sanitario, cuando posiblemente estemos promoviendo la infraestructura equivocada(8).

 

Bibliografía:

[/et_pb_text][/et_pb_column][et_pb_column type=»1_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_sidebar _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][/et_pb_sidebar][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_post_nav prev_text=»Previo» next_text=»Siguiente» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»16px» global_colors_info=»{}»][/et_pb_post_nav][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

[et_pb_section fb_built=»1″ admin_label=»section» _builder_version=»4.16″ global_colors_info=»{}»][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_post_title author=»off» categories=»off» comments=»off» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»36px» title_line_height=»1.3em» hover_enabled=»0″ custom_css_post_meta=»padding-bottom: 20px !important;» global_colors_info=»{}» sticky_enabled=»0″][/et_pb_post_title][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row column_structure=»2_3,1_3″ admin_label=»row» _builder_version=»4.16″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»30px|||||» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»2_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_text content_tablet=»

La producción de plásticos en la actualidad supera los 390 millones de toneladas, asimismo cerca del 10% de estos son de base biológica o reciclada.

» content_phone=»

La producción de plásticos en la actualidad supera los 390 millones de toneladas, asimismo cerca del 10% de estos son de base biológica o reciclada.

» content_last_edited=»on|phone» admin_label=»Text» _builder_version=»4.21.0″ header_line_height=»1.3em» background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»-25px||||false|false» hover_enabled=»0″ global_colors_info=»{}» sticky_enabled=»0″]

La producción de plásticos en la actualidad supera los 390 millones de toneladas, asimismo cerca del 10% de estos son de base biológica o reciclada.

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»Text» _builder_version=»4.21.0″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»0px||||false|false» hover_enabled=»0″ global_colors_info=»{}» sticky_enabled=»0″]

Equipo técnico de Bedoya y Venero

Producción Mundial de Plásticos

La producción de plásticos en la actualidad supera los 390 millones de toneladas, asimismo cerca del 10% de estos son de base biológica o reciclada (1). Tan solo las industrias de bebidas producen 500 mil botellas de plástico de un solo uso cada año (2), representando un problema cuando ya no tienen utilidad y son catalogados como residuos, sumándose a la gestión inadecuada de estos, la afectación al ambiente y la salud.

Los efectos del plástico en los ecosistemas son notables a tal punto que al año 2050 habrá más plásticos que peces en términos de peso (3). Sin embargo, los efectos en la salud pública no se han estudiado a profundidad, pese a que se tienen hallazgos de presencia de plásticos y microplásticos en placenta humana (4), la leche materna (5), sangre (6) y pulmones (7).

Asimismo, un estudio (8) de la Sociedad de Endocrinología evaluó el potencial efecto en la salud de los plásticos, debido a los perturbadores endocrinos, los cuales son sustancias químicas que inciden en el desarrollo hormonal, provocando enfermedades y trastornos tales como desórdenes neurológicos y de comportamiento, obesidad, disfunción metabólica, desórdenes reproductivos y cáncer. Adicionalmente, se identificaron los materiales que son fuentes de estos perturbadores endocrinos, entre los cuales tenemos: Vasos de agua de plástico, los cuales poseen compuestos per fluorados, envases de alimentos, compuestos por BPA Ftalatos, y finalmente los muebles.

Ilustración 1. Afectación del plástico en la salud de la población

Fuente: Centro de Derecho Ambiental Internacional

Según el Informe “Breaking the plastic wave” o “Rompiendo la Ola de Plástico” como se lee en español, nos menciona si no se toman medidas para enfrentar ese problema la cantidad de plásticos que se verterán a los océanos se triplicaría para el año 2040. Asimismo, para ese mismo año, la cantidad de residuos plásticos se duplicaría y la cantidad de plástico acumulado en los océanos se cuadriplicaría (9).

La adopción de un enfoque sistémico permitiría gestionar de manera eficaz la producción del plástico. En un escenario óptimo donde se apliquen medidas complementarias tanto en la parte alta y baja de la cadena productiva se pueden obtener múltiples beneficios, comenzando por la disminución de la contaminación por plásticos de un 80% para el 2040, así como la reducción de emisiones en un 25% y del ahorro de casi 70 mil millones de dólares para el año 2040 (10).

Las medidas enfocadas en la parte alta de la cadena de valor comienzan con la disminución en la producción de plástico, así como del consumo de estos, posteriormente se tiene la sustitución de plástico por papel o material compostable, y diseñar para el reciclaje. Como medidas para la parte baja de la cadena, se tiene la ampliación de la recolección de residuos para su aprovechamiento, la promoción del reciclaje mecánico y conversión química, y reducción de los niveles de exportación de residuos plásticos en países de bajos ingresos (11).

En Europa más de 18 países han prohibido las bolsas de plástico finas, entre los cuales se encuentran Francia, Alemania, Italia, Islandia, entre otros. Asimismo, otros 23 países exigen a los consumidores el pago de una tasa. Suiza y Noruega por su parte permiten a la industria del plástico imponer una tasa voluntaria por el uso de las bolsas (12).

El Perú cuenta con un marco para regular el plástico de un solo uso (13), el cual señala que está prohibido la fabricación para el consumo interno, importación, distribución, entrega y consumo de materiales de plástico, tales como bolsas, platos, utensilios, vajillas y tecnopor, entre otros. Cuyas bases sean no degradables, no reutilizables y que al desecharse generen contaminación por microplásticos o sustancias peligrosas.

Para sumar esfuerzos se elaboró una Hoja de Ruta para la transición hacia una economía en el circular en el Sector Industria (14), la cual propone como acciones para incentivar la producción industrial bajo un enfoque de EC: Elaborar normas técnicas sobre bolsas reutilizables, Aprobar reglamentos técnicos de los bienes regulados por la Ley del plástico de un solo uso, entre otros.

En la actualidad, existen varios países que adoptan medidas de circularidad en sus procesos productivos, tales como Alemania, Bélgica, Francia, Italia, España, Luxemburgo, Portugal, entre otros (15). Sin embargo, existe un país en el cual una de sus ciudades principales es considerada como referente en economía circular, ya que posee un proyecto ambicioso con el que busca convertirse en uno de los países que apliquen la economía circular al 100% para el año 2025 (16). Nos estamos refiriendo a Ámsterdam, capital de Países Bajos. Dicha ciudad puso en marcha una hoja de ruta denominado “Estrategia circular 2020-2025″, la cual contiene acciones que deben adoptarse para reducir a la mitad el uso de nuevas materias primas de aquí al año 2023 (17). Asimismo, estas están enfocadas en sus principales cadenas de valor, tales como alimentación y flujos de residuos, bienes de consumo, y construcción.

Respecto a la gestión de residuos sólidos (especialmente el plástico) Ámsterdam ha desarrollado una nueva iniciativa para fomentar el reciclaje de este material: pagar con monedas de plástico reciclado. Este proyecto es conocido como WASTED, y nace a partir de una asociación vecinal del distrito de Noord (ubicado al norte de la capital holandesa) que tiene como objetivo reducir el impacto ambiental que genera el plástico, mediante un “incentivo” para aquellos que reciclan (18). Para ello, los vecinos y negocios locales de la zona deben registrarse en la página web de WASTED, y a partir de ahí se les brinda un kit con 10 bolsas de plástico y fichas informativas sobre cómo segregar adecuadamente el plástico, antes de llevarlo a los puntos de acopio donde se les da una segunda o tercera vida. Es así, que los vecinos llenan las bolsas con plástico que ya no van a utilizar, para luego llevar a los puntos de reciclaje. A cambio de ello, reciben monedas verdes de plástico con los cuales pueden comprar en los negocios locales u obtener descuentos especiales (19). Y ¿qué se hace con el plástico recolectado? Principalmente se construyen bloques para el mobiliario público de la ciudad, tales como bancos, mesas, muebles, papeleras, entre otros. De esta forma se refuerza la conciencia ambiental en la comunidad, logrando que contribuyan de manera positiva a la mejora del ambiente.

Ilustración 2. Monedas de plástico reciclado en Ámsterdam

Fuente: The Objective

Finalmente, ¿sabías que el plástico puede ser considerado como una oportunidad de negocio? Manuel Maqueda, experto en economía circular y fundador de SUPER (Single-Use Plastic Elimination or Reduction), desarrolló la primera certificación a nivel global en eliminación de plástico de un solo uso en el ámbito empresarial (20). Su metodología garantiza la eliminación de los residuos plásticos, la reducción de costos, participación activa de los trabajadores, cumplimiento con el marco legal y ESG, y la consolidación de la imagen de la empresa. El proceso consiste en 3 etapas: (1) Descubrimiento, (2) Sprint y (3) Certificación. La primera, involucra realizar un inventario y evaluación inicial de la situación actual, para luego obtener resultados y consejos a la medida deseada. La segunda, involucra establecer objetivos y crear un plan para completar las actividades establecidas. Por último, en la tercera etapa, se realiza una evaluación final para obtener la certificación anhelada (21).

 

Bibliografía:

[/et_pb_text][/et_pb_column][et_pb_column type=»1_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_sidebar _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][/et_pb_sidebar][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_post_nav prev_text=»Previo» next_text=»Siguiente» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»16px» global_colors_info=»{}»][/et_pb_post_nav][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

[et_pb_section fb_built=»1″ admin_label=»section» _builder_version=»4.16″ global_colors_info=»{}»][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_post_title author=»off» categories=»off» comments=»off» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»36px» title_line_height=»1.3em» custom_css_post_meta=»padding-bottom: 20px !important;» global_colors_info=»{}»][/et_pb_post_title][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row column_structure=»2_3,1_3″ admin_label=»row» _builder_version=»4.16″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»30px|||||» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»2_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_text content_tablet=»

En los últimos años, la sostenibilidad se ha convertido en una de las principales preocupaciones en todo el mundo.

» content_phone=»

En los últimos años, la sostenibilidad se ha convertido en una de las principales preocupaciones en todo el mundo.

» content_last_edited=»on|phone» admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ header_line_height=»1.3em» background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»-25px||||false|false» global_colors_info=»{}»]

En los últimos años, la sostenibilidad se ha convertido en una de las principales preocupaciones en todo el mundo.

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»Text» _builder_version=»4.21.0″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»0px||||false|false» global_colors_info=»{}»]

Equipo técnico de Bedoya y Venero

En los últimos años, la sostenibilidad se ha convertido en una de las principales preocupaciones en todo el mundo; si tomamos la actividad de los principales organismos internacionales como indicador de las necesidades y tendencias más apremiantes, encontramos una gran cantidad de documentos e iniciativas destinadas a crear conciencia, orientar e implementar políticas más sustentables en los ámbitos económico, financiero, social y público(1).

En cuanto al sector empresarial, las organizaciones y directivos creen cada vez más que la creación sostenible de valor para los diferentes grupos de interés no puede lograrse únicamente maximizando los beneficios a corto plazo, sino tener una cultura empresarial responsable y una orientación a largo plazo.

Ilustración 1. Sostenibilidad corporativa como enfoque de negocios

Fuente: ESAN

Sin embargo, es importante señalar que el término de sostenibilidad no solo abarca el cuidado del medioambiente, sino también está relacionado con la estabilidad de la empresa, la cual involucra el fomento de una cultura llena de valores, así como el relacionamiento de los grupos de interés y cumplir con los compromisos planteados en la organización. De esa manera, podrá consolidarse como una empresa sólida y logrará perdurar en el tiempo(2).

Respecto al contexto nacional, existen más de 65 empresas con Certificación B (reconocimiento otorgado a las empresas que utilizan el poder del mercado para dar soluciones concretas a problemas sociales y ambientales). Así también, alrededor de 265 empresas se encuentran registradas en la Bolsa de Valores de Lima (BVL), por tanto, están obligadas a presentar reportes de sostenibilidad a partir del 2015 a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV). Por otro lado, hay 82 empresas nacionales adscritas al Global Compacto Pacto Global (una iniciativa internacional de Naciones Unidas que promueve el desarrollo sostenible y la responsabilidad social empresarial). Además, hasta el 2019, 594 organizaciones peruanas presentaron un total de 1,072 reportes de sostenibilidad GRI (Global Reporting Initiative)(3).

Ilustración 2. Algunas de las empresas que realizan Reportes de Sostenibilidad

Fuente: Perú Sostenible

Si bien no se puede negar que existe la intención de implementar la sostenibilidad empresarial, las cifras mencionadas aún son muy pequeñas en comparación con el total de empresas peruanas, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) al 2022(4), el número de empresas activas registradas en el Directorio Central de Empresas y Establecimientos ascendió a 3,118,298 empresas.

Ejemplificando, se tiene el caso de la empresa Pacífico Seguros (perteneciente al grupo Credicorp), la cual desde el año 2020 emprendió una ruta hacia la sostenibilidad con la finalidad de seguir generando valor en sus grupos de interés, y mantener el crecimiento de su empresa a largo plazo. Dicho trabajo fue denominado Estrategia Integrada de sostenibilidad 2020-2025. Es así, que cada año desde el año 2012 al 2022 se han presentado Reportes de Sostenibilidad en los cuales se han observado impactos positivos en el ámbito económico, social y ambiental. Por ejemplo, de acuerdo con el reporte del 2022, se mostró la reducción del consumo de papel en un 210.10 %, que comparado con el 2021, la reducción fue en un 25.49%(5).

Por otro lado, de acuerdo con el último Reporte de Sostenibilidad realizado en el 2021 por parte de la empresa minera Cerro Verde, muestra una eficiencia en la gestión del agua y desagüe gracias a la creación del Círculo Virtuoso del Agua, cuya finalidad fue mejorar la gestión hídrica de Arequipa mediante la construcción de 3 represas, y una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR)6.

Asimismo, la empresa siderúrgica SIDERPERU, cuenta con una Política de Sostenibilidad, la cual establece las directrices para conducir sus actividades de manera sostenible, considerando elementos económicos, sociales, ambientales y de gobernanza. A su vez, viene realizando su Reporte de Sostenibilidad desde el 2021, impulsado por Global Reporting Initiative (GRI) apostando por una estrategia basada en la innovación, sostenibilidad, diversidad y contribución al país mostrando impactos positivos; por ejemplo, desde el 2013 cuentan con un sistema de tratamiento de agua industrial que permite recircular y tratar el 97.7% del agua que utilizan(7).

Ilustración 3. Cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

Fuente: Naciones Unidas

Finalmente, se resalta la importancia de implementar la sostenibilidad corporativa en las empresas, ya que con ello no solo se logrará una estabilidad en los grupos de interés (proveedores, colaboradores, clientes); sino que fomentará una mejor cultura de los valores en los 3 enfoques principales (económico, social y ambiental), y enmarcará a las organizaciones hacia el camino del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), generándoles así solidez y crecimiento continuo a largo plazo.

 

Bibliografía:

[/et_pb_text][/et_pb_column][et_pb_column type=»1_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_sidebar _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][/et_pb_sidebar][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_post_nav prev_text=»Previo» next_text=»Siguiente» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»16px» global_colors_info=»{}»][/et_pb_post_nav][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

[et_pb_section fb_built=»1″ admin_label=»section» _builder_version=»4.16″ global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_post_title author=»off» categories=»off» comments=»off» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»36px» title_line_height=»1.3em» custom_css_post_meta=»padding-bottom: 20px !important;» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_post_title][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row column_structure=»2_3,1_3″ admin_label=»row» _builder_version=»4.16″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»30px|||||» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»2_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_text content_tablet=»

En los últimos seis años, la economía ha extraído y utilizado casi tantos materiales como en todo el Siglo XX.

» content_phone=»

En los últimos seis años, la economía ha extraído y utilizado casi tantos materiales como en todo el Siglo XX.

» content_last_edited=»on|phone» admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ header_line_height=»1.3em» background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»-25px||||false|false» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»]

En los últimos seis años, la economía ha extraído y utilizado casi tantos materiales como en todo el Siglo XX.

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»0px||||false|false» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»]

Equipo técnico de Bedoya y Venero

Según el Circularity Gap Report 2023, el Índice de Circularidad Global es de 7.2%, es decir el 7.2% de los 100,000 millones de toneladas de materiales vírgenes son reingresados o recirculados en los procesos productivos, adicionalmente, este estudio asevera que, en los últimos seis años, la economía ha extraído y utilizado casi tantos materiales como en todo el Siglo XX. Esta información permite deducir que aun persiste una gran brecha en la transición hacia una economía circular, de igual forma que en gestionar adecuadamente los residuos sólidos (1).

En Perú, la generación total de residuos sólidos municipales al 2020 fue de aproximadamente 7,905,118 toneladas, de las cuales el 55% correspondieron a residuos orgánicos. Asimismo, se reportó que la mayor parte de estos residuos generados (61%) fueron dispuestos en rellenos sanitarios; sin embargo, menos del 1% son valorizados, dejando una gran brecha para la gestión integral de residuos sólidos(2).

Respecto al ámbito no municipal, según el Informe Nacional de Gestión de Residuos Sólidos del año 2019, se señaló que el Sector  Industrial Manufacturero generó casi 800,000 toneladas de residuos sólidos para ese mismo año, catalogándose como uno de los sectores económicos que más residuos generan junto con el Sector Vivienda y Construcciones(3).

La solución a este problema parece encontrarse en la economía circular, por ende, el Perú ha promovido este enfoque en el Sector Industria, a través de la Hoja de Ruta hacia una economía circular(4), mediante la cual busca impulsar el crecimiento económico y el desarrollo industrial inclusivo y sostenible. Una de las responsabilidades de PRODUCE, en el marco de esta hoja de ruta, es de contar
con un estudio de línea base sobre la identificación de sectores representativos con potencialidad de aplicar acciones circulares en un plazo máximo de 3 años. Asimismo, debe promover la innovación de materiales e insumos con mayor potencial de implementar la Economía Circular en actividades de la industria manufacturera(5).

El MINAM, por su parte en conjunto con el PRODUCE, tiene como responsabilidad propiciar la suscripción de Acuerdos de Producción Limpia (APLs), los cuales buscan la minimización de residuos, la reutilización y el reciclaje. A la fecha, solo se han suscrito 21 APLs en materia de residuos sólidos, los cuales se aprecian en la siguiente tabla:

(Dar click a la imagen para agrandar)
Fuente: MINAM – Acuerdos de Producción Limpia en materia de residuos sólidos suscritos, disponible en:
https://www.gob.pe/institucion/minam/colecciones/14859-acuerdos-de-produccion-limpia-apl, consultado al 21 de enero del 2023.

De los APLs suscritos, se identificó que en 4 de ellos están comprendidas empresas manufactureras que se dedican a la Elaboración de alimentos y bebidas.

Asimismo, un informe sobre implementación de la Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en el Sector Industria(6), señaló que las actividades industriales con mayor potencial para implementar modelos de circularidad, en particular de aprovechamiento de material de descarte pertenecen a los siguientes grupos industriales:

  1. Elaboración de alimentos, bebidas y tabaco
  2. Fabricación de productos textiles, prendas de vestir
  3. Fabricación de sustancias y productos químicos
  4. Fabricación de productos farmacéuticos, sustancias químicas medicinales y productos botánicos de uso farmacéutico
  5. Fabricación de productos de caucho y de plástico
  6. Fabricación de otros productos minerales no metálicos
  7. Fabricación de metales comunes; Fabricación de productos elaborados de metal, excepto maquinaria y equipo.
Ilustración 1 Actividades Industriales Manufactureras (Dar click a la imagen)

Respecto a las actividades industriales correspondientes a la elaboración de alimentos y bebidas se han evaluado diversas alternativas de aprovechamiento de material de descarte y residuos sólidos (orgánicos principalmente) bajo sistema de sinergias industriales

De acuerdo con un estudio realizado en Colombia sobre el aprovechamiento de residuos agroindustriales, es posible recuperar los residuos generados en los procesos industriales y transformarlos (dependiendo de su procedencia y composición) en nuevos productos de consumo humano y animal, para la producción de energías renovables, obtención de biocombustibles, entre otros(7).

Otro ejemplo aplicado a la industria alimentaria tiene que ver con la producción de hojuelas fritas, cuyo proceso productivo genera varios tipos de residuos, dentro de los cuales se encuentra el almidón remanente, este compuesto se encuentra entre un 15, 56 % – 17,76 %, y puede ser extraído para la obtención de harina a partir de un tratamiento térmico (8).

Por otro lado, para el caso de la elaboración de bebidas a partir del café solo se utiliza el 9.5 % del peso del fruto, y lo demás (que engloba hojas, ramas y tallos), quedaría como residuo. Sin embargo, según algunos estudios por parte del Centro de Investigaciones de Café CENICAFÉ mencionan que la energía de los residuos generados por el café podría equivaler 65.955 MJ. Por ende, los residuos podrían emplearse para la producción de biogás, biodiésel o bioetanol (9).

Asimismo, se ha investigado sobre el aprovechamiento potencial del lactosuero (residuo generado durante el proceso de elaboración de queso) en la elaboración de yogurt y mantequilla y helados (10). Inclusive se puede elaborar bebidas fermentadas mediante la mezcla de suero dulce y bacterias probióticas como Lactobacillus(11). A ello sumado con algunos estabilizadores, saborizantes o
edulcorantes podrían aportar propiedades nutricionales y funcionales (12).

La economía circular en el Sector Industria se está impulsando paulatinamente. En el año 2021 se ha modificado el Reglamento del Sistema Nacional de Parques Industriales, aprobado por Decreto Supremo N° 017-2016-PRODUCE(13), mediante el cual se promueve la desarrollo productivo inclusivo, innovador y sostenible en los sistemas de parques industriales del país, asimismo cabe resaltar que la implementación de parques industriales permitirá el desarrollo de sinergias industriales entre actividades de diferentes rubros, la cual se desarrollarán bajo un enfoque de ordenamiento territorial y generando puestos de trabajo además de contribuir al crecimiento económico.

Por otro lado, el 9 de marzo de 2023 se aprobó bajo la Resolución Ministerial N° 089-2023-MINAM el “Contenido Mínimo del Plan de Minimización y Manejo de Residuos Sólidos”14, el cual señala las acciones orientadas a prevenir y minimizar la generación de residuos sólidos, así como la identificación de los tipos de residuos y/o material de descarte que se generan en cada operación o proceso. Como
se mostró anteriormente, en la industria alimentaria se generan varios tipos de residuos y materiales los cuales, en el marco de estos instrumentos publicados recientemente, pueden reaprovecharse y reintegrarse a la cadena de valor industrial del País.

 

Bibliografía:

[/et_pb_text][/et_pb_column][et_pb_column type=»1_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_sidebar _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_sidebar][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_post_nav prev_text=»Previo» next_text=»Siguiente» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»16px» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_post_nav][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

[et_pb_section fb_built=»1″ admin_label=»section» _builder_version=»4.16″ global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_post_title author=»off» categories=»off» comments=»off» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»36px» title_line_height=»1.3em» custom_css_post_meta=»padding-bottom: 20px !important;» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_post_title][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row column_structure=»2_3,1_3″ admin_label=»row» _builder_version=»4.16″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»30px|||||» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»2_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_text content_tablet=»

Se estima que más de la mitad de la población mundial se ve expuesta a riesgos ambientales, ocupacionales o de salud pública derivados del tratamiento inadecuado de los residuos hospitalarios

» content_phone=»

Se estima que más de la mitad de la población mundial se ve expuesta a riesgos ambientales, ocupacionales o de salud pública derivados del tratamiento inadecuado de los residuos hospitalarios

» content_last_edited=»on|desktop» admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ header_line_height=»1.3em» background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»-25px||||false|false» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»]

Se estima que más de la mitad de la población mundial se ve expuesta a riesgos ambientales, ocupacionales o de salud pública derivados del tratamiento inadecuado de los residuos hospitalarios

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»0px||||false|false» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»]

Equipo técnico de Bedoya y Venero

La elaboración de los principales insumos para los medicamentos es un proceso complejo respecto al de otras industrias. Asimismo, durante estos procesos se generan excedentes de componentes que, de no ser reciclados, son desechados, y en muchos casos llegando a botaderos.

Se estima que más de la mitad de la población mundial se ve expuesta a riesgos ambientales, ocupacionales o de salud pública derivados del tratamiento inadecuado de los residuos hospitalarios(1). Según la OMS, todos los residuos generados por esas actividades, aproximadamente un 85% son desechos comunes no peligrosos, semejantes a la basura doméstica y el 15% restante se considera material peligroso que puede ser infeccioso, tóxico o radiactivo(2).

En países desarrollados la generación promedio de residuos peligrosos por cama hospitalaria al día es de 0,5 kg, mientras que en los países en desarrollo el promedio ronda los 0,2 kg (3). Sin embargo, en estos últimos aún persiste la separación y clasificación inadecuada de los residuos hospitalarios, provocando que los residuos peligrosos sean almacenados con los que No son peligrosos, esto ocasiona problemas en la gestión de residuos sólidos de los establecimientos de salud.

Por otro lado, los gases más comunes generados en la industria farmacéutica son el cloruro de hidrógeno, cloruro de metileno, ácido de metileno, ácido nítrico, NOx, tolueno, además de otras emisiones derivadas de la producción de ingredientes activos de medicamentos. Asimismo, la huella de carbono del sector salud equivale al 4,4 % de las emisiones globales netas (4). Respecto a las compañías farmacéuticas, estas emiten un 13% más de emisiones de carbono que los fabricantes de automóviles(5).

La cadena de valor del sector de la Salud consume una cantidad significativa de recursos, tales como agua, energía, metales y productos químicos. A su vez, genera grandes cantidades de residuos sólidos debido al empleo de productos de un solo uso, y por la acumulación de materiales y equipos no utilizados, obsoletos o caducados. Ante esto, el sector salud debe implementar estrategias de economía circular para ganar eficiencia y convertirse en un sector sostenible y resiliente que evite generar externalidades negativas.

Un caso de aplicación de medidas circulares en el sector Salud es en los envases o packaging de medicamentos. En España, por ejemplo, el 1 de cada 3 envases de medicamentos es más eco amigable, reduciendo más del 25% de materiales vírgenes empleados en cada envase. Cabe resaltar que todas estas medidas han sido impulsadas por el Sistema Integrado de Gestión y Recogida de Envases (SIGRE) la cual involucra a más de 330 empresas farmacéuticas(6).

Ilustración 1 Sistema Integrado de Gestión de Recogida de Envases (SIGRE)

En hospitales se generan mayormente 2 tipos de residuos: Los infecciosos o biocontaminados, los cuales son almacenados en bolsas rojas; y los residuos comunes, los cuales se asemejan a los residuos municipales en características fisicoquímicas. Los residuos biocontaminados son tratados antes de ser llevados a su disposición final, en la mayoría de estos casos son incinerados o aprovechados por plantas de valorización energética, ya que mediante estos tratamientos térmicosse eliminan los patógenos e incluso se puede obtener energía alternativa(7). Sin embargo, la otra fracción no peligrosa, es llevada directamente a los rellenos sanitarios, impidiendo su aprovechamiento y valorización. Se estima que, en Latinoamérica, casi el 20% de la generación de residuos sólidos en hospitales son orgánicos, representados principalmente por restos de verduras y frutas, comidas, y restos de poda, entre otros. El método más conocido para aprovechar los residuos orgánicos es el compostaje, teniendo como casos exitosos a los hospitales de San Ramón (Costa Rica), Fletcher Allen Health Care (Estados Unidos). Este último establecimiento de salud genera ahorros de $1400 por año, lo vendría a representar los gastos de traslado de residuos a rellenos sanitarios, transporte, etc)(8).

En el Perú el sistema de manejo de residuos no es el más adecuado. A pesar de los avances, todavía se presentan deficiencias que repercuten en la capacidad de respuesta del Sector. Un claro ejemplo se pudo evidenciar durante la emergencia sanitaria por el Covid-19, donde se observó que los deshechos bioinfecciosos son débilmente regulados en la legislación peruana.

En los establecimientos de salud del Perú se generan aproximadamente 20,000 toneladas de residuos biocontaminados al año, el 75% en Lima y el 25% restante en las provincias(9).

Ilustración 2 Gestión y manejo de residuos hospitalarios biocontaminados en Perú

En el año 2018 se publicó la Norma Técnica de Salud (NTS) N° 144 – MINSA, cuyo objetivo es contribuir a brindar seguridad al personal, pacientes y visitantes de los establecimientos de salud (EESS), servicios médicos de apoyo (SMA) y centros de investigación (CI) públicos y privados, con la finalidad de prevenir, controlar y minimizar los riesgos sanitarios, ocupacionales y ambientales por la gestión y manejo inadecuado de sus residuos sólidos que se generan(10). Adicionalmente, esta norma señala que el tratamiento de residuos biocontaminados previo a la disposición final puede ser opcional siempre y cuando no implique algún riesgo a la salud pública y al ambiente.

A la fecha persiste la disposición final inadecuada de residuos biocontaminados, debido a que algunos establecimientos de salud no los gestiona adecuadamente, ocasionando que estos residuos terminen en playas, acantilados, etc e incluso en muchos son comercializados ilegalmente(11).

En Lima, solo tres hospitales tienen plantas de tratamiento para la gestión de basura biocontaminada, los cuales son: el Hospital Lima Este de Ate-Vitarte, el Hospital Nacional Hipólito Unanue y el Hospital de Emergencias Villa El Salvador(12). Los otros centros médicos, de acuerdo a la norma vigente, pueden contratar a una Empresa Operadora de Residuos Sólidos (EORS) para todo el proceso de recojo y transporte de desechos.

Según información de la Dirección de Gestión de Residuos Sólidos del MINAM, apenas seis empresas cuentan con infraestructura para la disposición final de los desechos hospitalarios, de las cuales 4 se ubican en Piura, una en Ica y otra en Lima(13).

Entre las alternativas circulares aplicables al sector de la Salud en cualquier región como en Perú, destaca la valorización de equipos médicos que se recuperan al final de su vida útil para ser reparados, reutilizados o refabricados. Asimismo, la recuperación evita la sustitución de equipamientos médicos por elementos nuevos, y es parte importante de la economía circular al permitir la extensión de la vida útil y el mantenimiento de las características funcionales de los equipos originales, evitando el coste de su reposición. No solo se consiguen ahorros y se amplía la vida útil de los equipos, sino que a la vez se evita la generación de material residual que de otro modo sería desechado, acumulado como material ocioso, y despreciado como recurso de gran valor(14).

 

Bibliografía:

 

[/et_pb_text][/et_pb_column][et_pb_column type=»1_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_sidebar _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_sidebar][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_post_nav prev_text=»Previo» next_text=»Siguiente» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»16px» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_post_nav][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

[et_pb_section fb_built=»1″ admin_label=»section» _builder_version=»4.16″ global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_post_title author=»off» categories=»off» comments=»off» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»36px» title_line_height=»1.3em» custom_css_post_meta=»padding-bottom: 20px !important;» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_post_title][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row column_structure=»2_3,1_3″ admin_label=»row» _builder_version=»4.16″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»30px|||||» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»2_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_text content_tablet=»

La transición de los parques industriales hacia parques ecoindustriales, que incluyan la simbiosis industrial es clave en el impulso y desarrollo de la economía circular.

» content_phone=»

La transición de los parques industriales hacia parques ecoindustriales, que incluyan la simbiosis industrial es clave en el impulso y desarrollo de la economía circular.

» content_last_edited=»on|phone» admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ header_line_height=»1.3em» background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»-25px||||false|false» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»]

La transición de los parques industriales hacia parques ecoindustriales, que incluyan la simbiosis industrial es clave en el impulso y desarrollo de la economía circular.

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»0px||||false|false» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»]

Equipo técnico de Bedoya y Venero

El crecimiento intempestivo de la industria junto a la reestructuración y remodelación de las zonas industriales tradicionales y el desarrollo de nuevos sitios industriales es un fenómeno común en muchas economías.

En los últimos años, algunas zonas industriales tradicionales vienen reduciendo su impacto negativo al ambiente, mediante la mejora de su desempeño ambiental con métodos modernos de gestión y producción(1).

El aumento de la demanda de recursos a nivel global en las últimas décadas, debido al crecimiento de la población, desarrollo económico, entre otros motivos; ha provocado una notable aceleración en el consumo de los recursos naturales, tanto así que de acuerdo con un estudio de CEPAL del año 2019, habrá un incremento constante de la demanda y aceleración del consumo de recursos naturales, lo que va a provocar precios variables y a largo plazo escasez diversos recursos naturales(2).

De acuerdo con el Circularity Gap Report 2023, publicado por Circle Economy(3) el índice de circularidad global es de 7.2%, es decir solamente el 7.2% de los 100,000 millones de toneladas de materiales vírgenes son reingresados o recirculados en los procesos productivos, adicionalmente, este estudio asevera que, en los últimos seis años, la economía ha extraído y utilizado casi tantos materiales como en todo el siglo XX.

Por otro lado, el informe señala a los bienes manufacturados y consumibles como uno de los sectores responsables de la mayor cantidad de emisiones de CO2 y generación de residuos, cabe resaltar que más de una cuarta parte de la generación mundial de residuos sólidos son residuos industriales.

Es por ello que, como aspecto relevante del impulso de la economía circular en un territorio, se promueven la conformación de parques ecoindustriales (PEI).

Si bien los parques industriales son elementos que generan valor, desarrollo económico y regional; también son causantes de impactos ambientales y sociales negativos ya sea por vertidos de desechos, emisiones de gases de efecto invernadero, la exposición a productos tóxicos, entre otros efectos adversos(4). Por lo tanto, la transición de los parques industriales hacia parques ecoindustriales, que incluyan la simbiosis industrial es clave en el impulso y desarrollo de la economía circular en un territorio.

Entonces, cuando hablamos de Parques Ecoindustriales nos referimos también al desarrollo de simbiosis industriales, las cuales consisten en un intercambio de materiales, energía, agua y subproductos entre diferentes empresas o actividades involucrando incluso a otras que se encuentran alejadas de un parque ecoindustrial utilizando un enfoque colaborativo para mejorar su ventaja competitiva, favorecer la producción limpia y reducir de esta manera el impacto ambiental(5).

Un estudio reciente de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI)(6) sobre el análisis de las prácticas de los Parques Ecoindustriales (2016) identificó una serie de barreras para su implementación, entre las cuales tenemos:

Pese a la existencia de barreras y otras complejidades, se han venido implementando parques ecoindustriales e incluso se han transformado parques industriales tradicionales a ecoindustriales.

Como prueba de ello, en Kalundborg, Dinamarca se desarrolló el primer parque eco industrial, el cual cuenta actualmente con un amplio grupo de empresas de sectores diversos, desde grandes multinacionales danesas hasta PYMES del sector agroalimentario local; por ejemplo, El vapor, gas natural, agua de enfriamiento y yeso son recursos compartidos entre los socios en Kalundborg.

Ilustración 1 Parque Eco – Industrial de Kalundborg, Dinamarca

Adaptado de La Simbiosis Industrial en Kalundborg, Dinamarca, 2009

El exceso de calor se usa para piscicultura para calentar viviendas cercanas, y en la agricultura en invernaderos. Otros subproductos que no se pueden usar dentro del parque como sulfuro, cenizas y aguas residuales se venden a compañías en el vecindario, esto ha permitido reducir el 80% de las emisiones de CO2 de todo el parque, así como también 62.000 toneladas de materiales residuales han sido reciclados(7).

También tenemos el caso del proyecto del Parque Industrial Longmatan está ubicado en Luzhou, en China. El parque está conectado directamente con el sistema ferroviario y de carreteras. La región está dominada por la industria química con más del 50% de la producción industrial de alrededor de 1400 empresas importantes.

En el caso de Colombia se tiene un proyecto que incorpora 3 parques pilotos, Parque Industrial Malambo PIMSA, Zona Franca del Cauca y Zona Franca de Occidente, los cuales se encuentran localizados cerca de Barranquilla, Cali y Bogotá(8).

El Perú tiene un gran potencial para la implementación de un desarrollo industrial inclusivo y sostenible. Es por ello que ya se han empezado a desarrollar iniciativas circulares en el sector industria, como es el caso del proyecto PEI Perú, implementada por la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (MV), financiada por la Cooperación Suiza (SECO) y considera como punto focal al Ministerio de la Producción (PRODUCE). El proyecto cuenta actualmente con 3 parques, la chutana, Indupark y Sector 62, los cuales están localizados en el distrito de Chilca y Lurín. La iniciativa se encuentra en proceso de ejecución liderado por el Ministerio de la Producción de Perú.

El Perú ya cuenta con una Hoja de Ruta de Economía Circular en el Sector Industria y el sector agricultura contará con uno próximamente, de modo que la economía circular, si bien será un proceso lento, no hay marcha atrás.

 

 

Bibliografía:

 

[/et_pb_text][/et_pb_column][et_pb_column type=»1_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_sidebar _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_sidebar][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_post_nav prev_text=»Previo» next_text=»Siguiente» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»16px» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_post_nav][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

[et_pb_section fb_built=»1″ admin_label=»section» _builder_version=»4.16″ global_colors_info=»{}»][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_post_title author=»off» categories=»off» comments=»off» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»36px» title_line_height=»1.3em» custom_css_post_meta=»padding-bottom: 20px !important;» global_colors_info=»{}»][/et_pb_post_title][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row column_structure=»2_3,1_3″ admin_label=»row» _builder_version=»4.16″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»30px|||||» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»2_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_text content_tablet=»

La salud y la nutrición de la población cumplen un rol fundamental, aunque poco comprendido, como insumo en los procesos de desarrollo del país.

» content_phone=»

La salud y la nutrición de la población cumplen un rol fundamental, aunque poco comprendido, como insumo en los procesos de desarrollo del país.

» content_last_edited=»on|desktop» admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ header_line_height=»1.3em» background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»-25px||||false|false» global_colors_info=»{}»]

La salud y la nutrición de la población cumplen un rol fundamental, aunque poco comprendido, como insumo en los procesos de desarrollo del país.

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»Text» _builder_version=»4.21.0″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»0px||||false|false» global_colors_info=»{}»]

Ximena Alexandra Cahuana De La Cruz
Equipo técnico de Bedoya y Venero

De acuerdo con la ONG Acción contra el Hambre, la inseguridad alimentaria es la falta de alimentos, ya sea de forma transitoria, aguda, estacional o crónica, la cual tiene efectos graves para la salud y el desarrollo de las personas, especialmente en los niños(1). La causa de este problema puede deberse a la falta de disponibilidad de alimentos y/o a la falta de recursos para obtenerlos. Según la FAO, «Los
que sufren por el hambre y la malnutrición están atrapados en un círculo vicioso: el escaso consumo de alimentos y el mal estado nutricional provocan vulnerabilidad a las enfermedades, baja productividad y pobreza constante» (2).

Ilustración 1. Países más pobres del mundo

La emergencia sanitaria de la Covid-19 ha agudizado esta problemática, empeorando las condiciones de vida de las poblaciones más pobre. La ONU evaluó que aproximadamente 811 millones de personas, la décima parte de la población mundial, pasaron hambre en el 2020. A su vez, mencionaron que, del número total de personas que sufren desnutrición, más de la mitad viven en Asia y más de un tercio en África, mientras que en América Latina y el Caribe habita el 8% (3).

Implicancias en la salud

Entre las consecuencias a la salud debido a la inseguridad alimentaria se encuentran el inadecuado crecimiento físico y desarrollo mental, la morbilidad y mortalidad asociadas con la malnutrición, el deficiente rendimiento escolar y la baja productividad.

La deficiencia de micronutrientes (DMN), también conocida como hambre oculta, es una forma de desnutrición que se produce cuando la ingesta o absorción de vitaminas y minerales (como hierro, zinc, y yodo) es limitada para mantener una buena salud y desarrollo. La deficiencia de micronutrientes es una problemática de salud pública que afecta a unos 2000 millones de personas a nivel mundial, entre las poblaciones más afectadas se encuentran los niños entre los 6 y 24 meses de edad, para dar solución se han implementado diversas estrategias y dentro de las cuales está la fortificación casera de alimentos complementarios. (4)

Seguridad Alimentaria en Perú

De acuerdo con la FAO, 16.6 millones de peruanos se encuentran en inseguridad alimentaria.(5) Antes de la pandemia, el Perú estaba por encima de los 8 millones de personas en esta condición. Sin embargo, con la COVID-19 se duplicó el número de personas, convirtiendo al Perú en el país con la inseguridad alimentaria más alta de América del Sur.

Este problema va de la mano con un aumento acelerado de la pobreza. Según el INEI, en 2019 el 20.2% de la población estaba en situación de pobreza; en 2020 aumentó a 30.1% y si bien en 2021 bajó a 25.9%, el Perú está lejos aún de niveles prepandemia.

Uno de los principales desafíos es lograr la seguridad alimentaria y nutricional de la población y mejorar el capital humano. La salud y la nutrición de la población cumplen un rol fundamental, aunque poco comprendido, como insumo en los procesos de desarrollo del país. Es urgente reconocer que, en el Perú, la pobreza asociada a las enfermedades, a la desnutrición y a la inseguridad alimentaria constituye una enorme pérdida económica para el país, la cual, de ser atendida puede proveer la base para mejorar el bienestar de los pobres y también el de los no pobres.

Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) “Hambre Cero”

El objetivo del ODS N° 2 es poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible. De acuerdo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, acabar con el hambre y apoyar la buena salud y el bienestar es uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos como población mundial. Según el Programa Mundial de Alimentos, alrededor de 135 millones de personas padecen hambre severa, debido principalmente a los conflictos causados por los seres humanos, el cambio climático y las recesiones económicas.(6)

En el Perú hasta el año 2016 se tenía registro de siete planes nacionales para el cumplimiento de esta ODS, entre las que se encuentran(7):

• La Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional 2013 – 2021
• El Plan Bicentenario
• El Plan Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional 2015 – 2021
• El Plan Concertado Nacional de Salud 2007 – 2020
• La Estrategia Nacional de Desarrollo e Inclusión Social “Incluir para Crecer”
• El Plan Estratégico Sectorial Multianual del Ministerio de Agricultura y Riesgo 2015 – 2021
• La Estrategia Nacional de Agricultura Familiar
• El Programa Nacional de Saneamiento de Agua Rural y el Plan Nacional de Acción Ambiental.

Acciones sostenibles para hacer frente al hambre

Para hacer frente a esta problemática es importante implementar soluciones integrales que permitan alcanzar la seguridad alimentaria, en especial en países en vías de desarrollo. Por ello, mencionamos el caso de la corporación multinacional holandesa DSM, que trabaja constantemente en brindar soluciones en torno a la salud y nutrición tanto humana y animal. Un ejemplo de ello es la creación de polvos de micronutrientes, los cuales derivan de pequeños empaques que permiten suplir las deficiencias de micronutrientes en la dieta diaria de miles de bebés y niños (8). Sin embargo, se sabe que la producción de estos polvos en empaques conlleva a un aumento de la generación de residuos sólidos. Es así como, en un mundo de pobreza extrema, la contaminación es otro factor que agrava esta problemática, en especial el plástico de un solo uso, ya que es un material que perdura en el ambiente, y se estima que puede tardar hasta unos 1000 años en descomponerse (9). En ese sentido, es importante disminuir la generación de residuos sólidos, y promover el reciclaje de los mismos.

Una solución de embalaje sostenible

Por ende, la empresa DSM ha logrado el desarrollado con éxito de un material de empaque innovador, que consiste un stick packaging totalmente compostable fabricado con más de un 65% de materiales orgánicos, y con baja cantidad de componentes ecotóxicos.

Asimismo, el embalaje se puede reutilizar y sellar (en lugar de tirarlo después de un uso), lo que ayuda a reducir el nivel de residuos y la contaminación resultante. Al mismo tiempo, también se caracteriza por su alta durabilidad, que se puede reutilizar de manera segura para proteger productos alimenticios como el arroz y la harina contra plagas, contaminación, humedad y deterioro.

En síntesis, podemos mencionar que, para hacer frente a la problemática mundial de desnutrición, es importante implementar soluciones integrales que permitan conservar los micronutrientes necesarios para los bebés y niños en su dieta diaria, en especial aquellos que viven en países en vías de desarrollo, y poseen una seguridad alimentaria inestable.

Por otro lado, se pueden elaborar empaques “ecofriendly” que sean reutilizables, de manera que se reduce la cantidad de residuos sólidos generados después del consumo y a su vez se contribuir al logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (Hambre cero).

Bibliografía:

 

[/et_pb_text][/et_pb_column][et_pb_column type=»1_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_sidebar _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][/et_pb_sidebar][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_post_nav prev_text=»Previo» next_text=»Siguiente» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»16px» global_colors_info=»{}»][/et_pb_post_nav][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

[et_pb_section fb_built=»1″ admin_label=»section» _builder_version=»4.16″ global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_post_title author=»off» categories=»off» comments=»off» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»36px» title_line_height=»1.3em» custom_css_post_meta=»padding-bottom: 20px !important;» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_post_title][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row column_structure=»2_3,1_3″ admin_label=»row» _builder_version=»4.16″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»30px|||||» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»2_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_text content_tablet=»

Un factor importante de los efectos del mercurio en el ambiente es su capacidad para acumularse en organismos y traspasar a la cadena alimentaria.

» content_phone=»

Un factor importante de los efectos del mercurio en el ambiente es su capacidad para acumularse en organismos y traspasar a la cadena alimentaria.

» content_last_edited=»on|phone» admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ header_line_height=»1.3em» background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»-25px||||false|false» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»]

Un factor importante de los efectos del mercurio en el ambiente es su capacidad para acumularse en organismos y traspasar a la cadena alimentaria.

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»0px||||false|false» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»]

Ximena Alexandra Cahuana De La Cruz
Equipo técnico de Bedoya y Venero

El mercurio (Hg) es un elemento natural que se encuentra en la roca de la corteza terrestre, como en los depósitos de carbón(1). En su forma pura, el mercurio es un metal blanco-plateado, que se genera de manera natural en el ambiente, presentándose en una gran variedad de formas, elemental (metálico), inorgánico u orgánico (metilmercurio).

El metilmercurio es la forma más común y peligrosa para el ambiente, la cual se convierte en un problema cuando se libera de las rocas y termina en la atmósfera y en el agua(2). Un factor importante de los efectos del mercurio en el ambiente es su capacidad para acumularse en organismos y traspasar a la cadena alimentaria. Hasta cierto punto, todas las formas de mercurio pueden llegar a acumularse, pero el metilmercurio se absorbe y se acumula más que otras formas.

Durante siglos el mercurio ha sido utilizado, desde colorantes para adornar tumbas (por lo llamativo del color rojo en su estado natural) hasta medicamentos (utilizados para el tratamiento de la sífilis)3. Asimismo, está presente en los combustibles fósiles, minerales metálicos y otros minerales, productos de consumo y en la industria. Este elemento debido a sus singulares propiedades químicas es usado en una amplia gama de productos como termómetros, barómetros, manómetros, esfigmómetros, algunos tipos de válvulas como la de las bombas de vació, interruptores de mercurio, lámparas fluorescentes y otros dispositivos. Adicionalmente, se utiliza en la producción de cloro, minería de oro artesanal y otros procesos industriales.

A lo largo de nuestra vida estamos expuestos a cierto nivel de mercurio, en la mayoría de los casos se trata de niveles bajos, debidos casi siempre a una exposición crónica. Sin embargo, hay personas que se ven expuesta a niveles elevados, siendo la causa más común de las enfermedades ocupacionales.

La exposición ocupacional al mercurio no es solo un problema antiguo, sino que actualmente sigue afectando a los trabajadores de muchas industrias, como la minería de mercurio; la fabricación de termómetros, lámparas fluorescentes, baterías y otros productos que contienen mercurio; la extracción y refinación de oro, plata, plomo, cobre y níquel; y el campo de la odontología(4). Sin embargo, los que presentan mayor riesgo son los trabajadores de la minería de oro artesanal y en pequeña escala, debido a que usan el mercurio para separar el oro de las rocas, generalmente en condiciones mal controladas o no controladas en absoluto.

La primera mina de mercurio en Perú fue la mina Santa Bárbara, la cual está ubicada en el cerro Chacllatacana a 2,5 km al sur de la ciudad de Huancavelica. Así mismo, esta cerró sus operaciones en la década de los 705. La mina Santa Bárbara fue conocida como “La Mina de la muerte” debido a la cantidad de mineros indígenas que fallecían envenenados por mercurio, ya que se había instaurado la mita minera, que era un sistema de trabajo obligatorio colectivo para la población indígena entre los 18 y 50 años, los cuales debían trabajar en las minas durante un año en condiciones riesgosas e insalubres debido a la alta toxicidad del mercurio(6).

Respecto a la afectación al ambiente, las concentraciones de mercurio en el agua se incrementan cuando los valores de pH se encuentran entre 5 y 7, debido a la movilización del mercurio en el suelo. El metilmercurio con el tiempo se acumula en concentraciones y niveles más elevados, dañando a los peces y a los animales que ingieren esta sustancia(7). Las aves y los mamíferos que se alimentan de peces están por lo general más expuestos al metilmercurio que otros animales de los ecosistemas
acuáticos. En forma similar, los depredadores también están en riesgo, el mercurio se bioacumula en los organismos a través de la red trófica acuática, en un fenómeno denominado biomagnificación, por lo cual los depredadores se verían intoxicados debido a una mayor concentración de mercurio en su organismo(8).

Los efectos del mercurio elemental y el metilmercurio en la salud son significativos debido a la toxicidad de este elemento. Los factores que determinan los efectos tóxicos en humanos son la velocidad y la cantidad absorbida, las propiedades fisicoquímicas de los compuestos y la susceptibilidad del individuo. El mercurio y sus compuestos pueden ingresar al cuerpo a través de la piel y los tractos gastrointestinal y respiratorio, asimismo el sistema nervioso es muy sensible a todas las formas de mercurio. Tras la inhalación o ingestión de distintos compuestos de mercurio o tras la exposición cutánea a ellos pueden ocasionar trastornos neurológicos y del comportamiento, con síntomas como temblores, insomnio, pérdida de memoria, efectos neuromusculares, cefalea o disfunciones cognitivas y motoras (OMS,2017)9.

El caso más relevante respecto a los impactos del mercurio en la salud se dio en Minamata en el año 1956(10). La causa de la enfermedad fue el envenenamiento con metilmercurio asociado al consumo diario de grandes cantidades de pescado y marisco contaminado. Los pacientes con casos más graves presentaban problemas sensoriales (sobre todo en las extremidades), problemas de movimiento y equilibrio, reducción del campo visual, signos de problemas neurológicos (dificultad en el habla), pérdida de audición, movimiento difícil de los ojos, temblores, entre otros problemas. Los pacientes con casos más leves presentaban sensación de pinchazos en las extremidades (parestesia), dolor en las articulaciones, problemas en el uso de los dedos, dolores de cabeza, fallos de la memoria, insomnio, entre otros síntomas. 

En 1971, la justicia sentenció a la empresa Chisso como el responsable de la contaminación en Minamata. La empresa se encargaba de producir acetaldehído, usando al mercurio como catalizador o acelerador de la reacción química para la síntesis de este compuesto. El mercurio sobrante era vertido al mar donde se transformaba en metilmercurio, convirtiéndose en una sustancia más tóxica y fácilmente asimilable por los organismos.

A raíz de ese acontecimiento, el 10 de octubre de 2013 se firmó el Convenio de Minamata sobre el mercurio(11), el cual fue aprobado en Perú mediante la Resolución Legislativa N° 30352, y fue ratificado con Decreto Supremo N° 061-2015-RE el 25 de noviembre de 2015. El Convenio entró en vigor el 16 de agosto de 2017, después de cuatro años de su adopción, el cual aborda el problema del mercurio tomando en cuenta su ciclo de vida. El objetivo principal del Convenio es proteger la salud y el ambiente de las emisiones y liberaciones antropogénicas de mercurio y compuestos de mercurio, por lo que se plantea una serie de medidas que los Estados deben adoptar para conseguirlo, mediante la implementación de una hoja de ruta que contenga medidas sobre fuentes de suministro y comercio de mercurio, productos y procesos con mercurio, minería artesanal, emisiones y liberaciones, almacenamiento temporal de mercurio, disposición de residuos, y sitios contaminados, con el fin de proteger la salud y el ambiente por la exposición a este contaminante.

El Perú a su vez ha implementado acciones contra el uso indiscriminado del mercurio, mediante el Decreto Legislativo N° 1103, que establece medidas para el control y fiscalización en la distribución, transporte y comercialización de Insumos Químicos que puedan ser utilizados en la Minería Ilegal(12).

Adicionalmente, en el 2006 el Ministerio de Salud (MINSA) publicó el manual de Gestión de los residuos peligrosos(13), con el objetivo de informar y explicar las medidas para realizar una gestión correcta de los mismos, evitando que se produzcan daños a la salud y al ambiente.

En conclusión, los niveles de concentración de mercurio en el ambiente se han incrementado desde el inicio de la era industrial, encontrándose actualmente en diversos medios y alimentos (especialmente el pescado) en todo el mundo a niveles que afectan a la salud de los seres vivos. A su vez, la utilización de mercurio en la minería ilegal viene degradando la calidad ambiental con todos los
efectos conocidos. El control del comercio y uso de mercurio permitirá reducir el riesgo de contagio de enfermedades metaxénicas y la preservación de flora y fauna silvestre(14). Se recomienda que al trabajar con el mercurio se evite el contacto con la piel, así como la impregnación de la ropa. Al término de las labores sustituir inmediatamente la ropa contaminada, la protección preventiva de la piel y lavar cara y manos(15).

 

Bibliografía:

 

[/et_pb_text][/et_pb_column][et_pb_column type=»1_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_sidebar _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_sidebar][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_post_nav prev_text=»Previo» next_text=»Siguiente» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»16px» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_post_nav][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

[et_pb_section fb_built=»1″ admin_label=»section» _builder_version=»4.16″ global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_post_title author=»off» categories=»off» comments=»off» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»36px» title_line_height=»1.3em» custom_css_post_meta=»padding-bottom: 20px !important;» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_post_title][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row column_structure=»2_3,1_3″ admin_label=»row» _builder_version=»4.16″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»30px|||||» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»2_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_text content_tablet=»

Gran parte de población a nivel mundial no posee un adecuado sistema de agua potable, y está propensa a padecer diversas enfermedades a causa del consumo de agua contaminada.

» content_phone=»

Gran parte de población a nivel mundial no posee un adecuado sistema de agua potable, y está propensa a padecer diversas enfermedades a causa del consumo de agua contaminada.

» content_last_edited=»on|phone» admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ header_line_height=»1.3em» background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»-25px||||false|false» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»]

Gran parte de población a nivel mundial no posee un adecuado sistema de agua potable, y está propensa a padecer diversas enfermedades a causa del consumo de agua contaminada.

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»0px||||false|false» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»]

Angela Infante Estrada
Equipo técnico de Bedoya y Venero

Actualmente el agua potable es un servicio imprescindible para todas las personas a nivel mundial, ya que con ella podemos satisfacer nuestras necesidades básicas, tales como el tema de la higiene personal, cocción de alimentos, producción alimentaria, fabricación de ropa, entre otros. Sin embargo, la cruda realidad es que gran parte de población a nivel mundial no posee un adecuado sistema de agua potable, y por tanto está propensa a padecer diversas enfermedades a causa del consumo de agua contaminada, en especial por bacterias o virus. Un ejemplo claro de ello es lo que sucede en África Oriental, donde gran parte de la población sufre de continuas sequías, lo cual ha provocado la muerte de casi todos sus ganados, y la generación de mortales enfermedades, tales como la gripe, diarrea y cólera(1).

Ilustración 1 Afectación de fuentes de agua en África por sequías

Fuente: National Geographic

 

Por otro lado, el cambio climático es otro factor que contribuye a que estos problemas se intensifiquen, a través del calentamiento global y las sequías, prolongando la contaminación en el agua y afectando la disponibilidad del agua. Menos agua significa que los niños y las mujeres a menudo deben caminar más distancias para recolectar agua, lo que reduce el tiempo de escolarización y otras actividades productivas. Además, el hecho de que las personas tengan que caminar largas distancias para transportar agua limpia, llevando incluso en baldes sobre la cabeza, afecta su salud generándoles dolencias físicas. De igual manera, la falta de acceso a agua potable puede dar lugar a migraciones y conflictos, por lo que se estima que los déficits de agua están vinculados al 10% del aumento de la migración global(2).

Por otro lado, las inundaciones y el aumento de las precipitaciones también pueden aumentar la concentración de los sedimentos y patógenos presentes en aguas superficiales, incidiendo en las capacidades de tratamiento. El derretimiento de los glaciares y el hielo marino representan una gran amenaza para las fuentes de agua, debido a que no solo contribuye al aumento del nivel del mar, sino que también agota las fuentes de agua dulce almacenadas que actualmente abastecen a millones de personas(3). Este agotamiento da como resultado no solo una menor disponibilidad de agua, sino también una disminución de la calidad. Asimismo, el aumento del nivel del mar conduce a la salinización del agua dulce en las zonas costeras, y puede hacer que el agua salada se infiltre en las fuentes de agua dulce, lo que hace que el agua no sea potable.

Ilustración 2 Eventos climáticos extremos causados por el cambio climático

En ese contexto, las interrupciones de la infraestructura y los servicios causan enormes costos económicos. Los eventos climáticos extremos a menudo interrumpen los servicios de agua y saneamiento hasta el punto de que a menudo ya no pueden funcionar de manera segura, y las reparaciones y la restauración de los servicios cuestan miles de millones de dólares al año. Por ende, es importante desarrollar acciones para poder mitigar los impactos a causa del cambio climático, y de esa manera mejorar la gestión del agua en los países y evitar gastos innecesarios en el tratamiento de la misma. Actualmente se estima que el sector del agua contribuye hasta el 5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Dado que se espera que la demanda de agua aumente hasta en un 30% sobre los niveles actuales para 2050, no se deben perder las oportunidades para reducir el impacto del sector en el clima.

Así mismo, en Nueva York, el 7 de diciembre de 2020, en medio de un año histórico por la crisis del coronavirus, el agua empezó a cotizarse en el mercado de futuros de materias primas en Wall Street con el índice Nasdaq Veles California Water (símbolo de cotización: NQH2O) a través de CME Group -compañía de mercados financieros-. El líquido arrancó cotizándose a US$486,53 por acre-pie, una medida de volumen utilizada normalmente en Estados Unidos equivalente a 1.233 metros cúbicos. El futuro del líquido contribuirá a que su precio se forme de manera pública, transparente y eficiente. Además, expertos aseguran que esta medida puede ayudar a gestionar de una forma más eficiente este recurso y puede incluso gestionar el riesgo de suministro y costo a futuro para destinos como la industria o la actividad agrícola(4). Por tal motivo, muchas naciones están promoviendo soluciones integrales para poder cambiar el panorama que actualmente se tiene con respecto al uso eficiente del agua.

En el ámbito nacional, el Perú ha propuesto una serie de medidas para promover la conservación de nuestros recursos hídricos, y con ello asegurando el abastecimiento de agua potable para todos los peruanos.

Entre dichas iniciativas esta la Política y Estrategia Nacional de Recursos Hídricos, la cual es uno de los principales instrumentos de planificación del Sistema Nacional de Gestión de los Recursos Hídricos para el logro del desarrollo sostenible del país y ha sido elaborado tomando en cuenta los Objetivos de Desarrollo del Milenio formulados por la Organización de las Naciones Unidas; la Política de Estado sobre los Recursos Hídricos y los demás tratados y declaraciones internacionales suscritos por el Estado Peruano en materia de recursos hídricos. En dicha política, se mencionan diversos ejes y estrategias de intervención, tales como el Eje de Política 3: Gestión de la oportunidad; que establece atender de manera oportuna la demanda de los recursos hídricos, respetando el principio de seguridad jurídica, mejorando su distribución inclusiva, temporal y espacial; promoviendo el acceso universal al agua potable(5).

De igual manera se tiene la aprobación de la Ley N° 30215, Ley de Mecanismos de Retribución por Servicios Ecosistémicos (MERESE) y su Reglamento, el cual permite establecer el marco regulatorio para promover, regular y supervisar los MERESE que se derivan de acuerdos voluntarios que establecen acciones de conservación, recuperación y uso sostenible para asegurar la permanencia de los ecosistemas.

Sobre este marco regulatorio, el Estado desarrolló políticas públicas y lineamientos para facilitar la inversión pública en materia de biodiversidad y servicios ecosistémicos, y para estos últimos priorizó aquellos servicios que afectan directamente a la población: regulación hídrica (asociado a la provisión de agua para los diferentes usos), y control de erosión del suelo (asociado a sedimentos y deslizamientos)6.

Ilustración 3 Sistemas de canales naturales para la siembra, cosecha y abastecimiento de agua de lluvias

En líneas generales, las mejoras en la producción, tratamiento, distribución y recolección de agua potable pueden hacer contribuciones importantes para lograr las metas de mitigación establecidas por los países, conocidas como sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas. En ese sentido, muchas naciones apuestan por el uso de energías renovables, mejorando así el tratamiento de agua y la calidad de vida de miles de personas. Además, el cambio también debe de empezar por los hogares con el uso adecuado del agua y el fomento de educación ambiental en las ciudades.

 

 

Referencias Bibliográficas:

 

[/et_pb_text][/et_pb_column][et_pb_column type=»1_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_sidebar _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_sidebar][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_post_nav prev_text=»Previo» next_text=»Siguiente» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»16px» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_post_nav][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

[et_pb_section fb_built=»1″ admin_label=»section» _builder_version=»4.16″ global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_post_title author=»off» categories=»off» comments=»off» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»36px» title_line_height=»1.3em» custom_css_post_meta=»padding-bottom: 20px !important;» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_post_title][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row column_structure=»2_3,1_3″ admin_label=»row» _builder_version=»4.16″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_padding=»30px|||||» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»2_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_text content_tablet=»

Cada año se producen más de 1.600 millones de neumáticos, de los cuales casi 1.000 millones de neumáticos terminan en desuso.

» content_phone=»

Cada año se producen más de 1.600 millones de neumáticos, de los cuales casi 1.000 millones de neumáticos terminan en desuso.

» content_last_edited=»on|phone» admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ header_line_height=»1.3em» background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»-25px||||false|false» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»]

Cada año se producen más de 1.600 millones de neumáticos, de los cuales casi 1.000 millones de neumáticos terminan en desuso.

[/et_pb_text][et_pb_text admin_label=»Text» _builder_version=»4.17.0″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» custom_margin=»0px||||false|false» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»]

POR EQUIPO TÉCNICO DE BEDOYA Y VENERO
Organización de Ingeniería y Gestión Ambiental

Cada año se producen más de 1.600 millones de neumáticos, de los cuales casi 1.000 millones de neumáticos terminan en desuso, llegando a convertirse en residuos sólidos.(1)

Un Informe elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) menciona que una de las grandes preocupaciones asociadas a los NFU en América Latina y el Caribe es el problema que pueden causar por la acumulación de agua de lluvia, lo que podría facilitar un entorno propicio para la reproducción de vectores como los de la fiebre amarilla, el dengue y chikungunya, así como también la acumulación de estos residuos en los cauces de los ríos obstruyendo el flujo de las corrientes y producir posibles inundaciones.

Por otro lado, existen áreas no adecuadas para la disposición final de los Neumáticos Fuera de Uso (NFU), como es el caso de Kuwait, donde se ubica el cementerio de neumáticos más grande del mundo albergando a más de 40 millones de NFU, que a su vez representa un peligro para el medio ambiente y la salud pública, debido a los constantes incendios ocasionados por la combustión de estos materiales.

En cuanto al manejo de neumáticos fuera de uso, un informe sobre la gestión global de Neumáticos Fuera de Uso señaló que 13 países (incluyendo México, Brasil y Argentina) junto con la Unión Europea recuperan más de 26 millones de toneladas de NFU.

Figura 1.Toneladas de NFU recuperado

Fuente: Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) ,2019

Asimismo, los métodos de recuperación de NFU más utilizados son los hornos de cemento, producción de energía (centrales eléctricas y calderas); la ingeniería civil (barreras y terraplenes), granulación (asfalto modificado con caucho, relleno de césped artificial, parques infantiles, productos de caucho moldeado), pirólisis, recuperación y producción de acero. Adicionalmente, los países que tienen las tasas de recuperación más altas son China con un 100%, seguido por Brasil con 99,5% e India con 98%, los cuales emplean sistemas de gestión de NFU como el libre mercado y la responsabilidad extendida del productor o sistema de obligación de devolución (2).

En Perú, en los últimos años se ha registrado incremento de estos bienes en el mercado. Así, en el 2014, ingresaron 55 673 toneladas de llantas, mientras en el 2018 se incrementó a 92 659 toneladas, las cuales posteriormente se convirtieron en NFU. Ante esta problemática nuestro país cuenta con el Decreto Legislativo 1278 que aprueba la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos y su reglamento, en la que se hace mención a los bienes priorizados como aquellos que requieren un manejo especial al momento de convertirse en residuo ya que estos pueden ser valorizados y en esta categoría tenemos a los neumáticos fuera de uso. Por esta razón, se creó el Régimen Especial de Gestión y Manejo de Neumáticos Fuera de Uso (NFU), que tiene como objetivo realizar una mejora en la gestión, reaprovechamiento, valorización y disposición de estos.(3)

En los últimos años, se han desarrollado diversas alternativas para aprovechar los NFU en las actividades de la construcción, como su utilización como sustituyente de la arena para la fabricación de concreto incrementando su comprensibilidad en aproximadamente un 15%. Adicionalmente, se comprobó que el uso de NFU como modificador del asfalto permite extender el tiempo de vida útil de este material.

Por otro lado, los NFU también pueden ser utilizados para fabricar mobiliarios urbanos, grass sintético para campos deportivos, pisos o pavimentos y sistemas de aislamiento acústicos(4).

Imagen 2. Alternativas de aprovechamiento de NFU

Fuente: Ecopneus

Sin embargo, la solución al problema de los neumáticos fuera de uso no siempre es la valorización material o energética ni mucho menos la disposición final adecuada, sino promover utilización como material de segundo uso en los casos que se puedan aplicar, de este modo se puede extender la vida útil del neumático y se adoptaría un enfoque de economía circular.

 

Referencias:

(1) World Business Council for Sustainable Development (2018). Managing End-of-Life Tires. Disponible en: Enlace

(2) World Business Council for Sustainable Development (2019). Global ELT Management – A global state of knowledge on regulation, management systems, impacts of recovery and technologies. Disponible en: Enlace

(3) MINAM (2021).Disponible en: Enlace

(4) Ecopneus y Matrec. (2017). Primer Catálogo de productos fabricados con caucho reciclado de neumáticos al final de su vida útil. Ecopneus: El futuro de los neumáticos para el final de su vida útil. Disponible en: Enlace

[/et_pb_text][/et_pb_column][et_pb_column type=»1_3″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_sidebar _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_sidebar][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][et_pb_post_nav prev_text=»Previo» next_text=»Siguiente» _builder_version=»4.16″ _module_preset=»default» title_font_size=»16px» global_colors_info=»{}» theme_builder_area=»post_content»][/et_pb_post_nav][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

Conversemos