POR MARCO ANTONIO TINOCO VENERO Gerente General de Bedoya y Venero
Propuestas de Organismos competentes para el eje Economía Circular
Medidas que se proponen desde el Ministerio del Ambiente
La economía circular es una economía colaborativa, en la que la transparencia y el uso de datos y tecnología compartidos genera menores esfuerzos y mayores beneficios mediante la servitización de productos y la desmaterialización; en ese sentido, propiciar el uso compartido de la información de líneas bases (no solo por SENACE), de las tecnologías de monitoreos ambientales y de resultados de análisis de teledetección, va a permitir un menor contacto personal y menores contagios de enfermedades, así como una intervención menor en las zonas cercanas o dentro de las comunidades, especialmente en cuanto a los sectores extractivos.
Existen normas que incluyen medidas para propiciar una economía circular, pero aún no se han propuesto mecanismos para medir la circularidad a nivel de los gobiernos locales y a nivel nacional, por lo menos en cuanto a la extensión del valor y el periodo de uso de los materiales en función del consumo doméstico y la generación de residuos sólidos: BCD/RRSS, incorporando medidas distintas y adicionales al reciclaje.
Medidas que se proponen desde los Sectores Productivos y de Servicios
Actualmente se han generado metodologías para la medición de la circularidad y las casas acreditadoras vienen desarrollando estándares para certificar esta en las organizaciones; por otra parte el Circularity GAP Report[1] arrojó que el mundo ha alcanzado apenas un nivel de circularidad de 8.6% el 2019, menor que el 9% logrado el 2018, esta métrica incluye el consumo de materiales, la cantidad de emisiones generadas, así como el tipo de actividades (extractivas, productivas o de servicios) en las cuales son utilizados los materiales y generadas, evitadas, reducidas o mitigadas las emisiones, relaciona también el consumo de recursos como metales y la generación de valor a partir de estos (por ejemplo, La maquinaria de alto valor consume más del 50% de todos los metales y representa el 13% de la creación de valor globa[2]); en tal sentido, es necesario que Perú y los países de Latinoamérica generen y tengan disponible la información necesaria para poder medir la circularidad y que los sectores establezcan la medición de la relación entre el consumo de insumos no esenciales para la producción y la producción en sí (CBNEP/P), así como la relación de CBNEP y residuos sólidos generados (CBNEP/RRSS).
El siguiente paso de cada uno de los sectores deberá ser crear metas de circularidad para generar los compromisos necesarios por parte del Estado y de las empresas.
Medidas que se proponen desde los espacios multilaterales
Como se ha explicado anteriormente, existen iniciativas globales para medir la circularidad de las empresas y los países; reportar a algunas de estas, como la Iniciativa de Reporte de Brechas para la Circularidad (Circularity Gap Reporting Initiative) presentado para los años 2018 y 2019 en el Foro Económico Mundial de Davos, de hecho el 2017, este Foro lanzó la Plataforma para Acelerar la Economía Circular[3] (PACE por sus siglas en inglés), como una plataforma para que tanto los líderes de los sectores público y privado tomen compromisos y aceleren acciones colectivas hacia una economía circular; en este ámbito, es necesario que los países de Latinoamérica incluyan iniciativas de circularidad a través de acciones nacionalmente determinadas y enfocadas en sectores clave, enfocadas principalmente en los recursos no renovables, la biodiversidad y la seguridad alimentaria.
La Coalición Global para Acción sobre el Plástico (Global Plastic Action Partnership) del Foro Económico Mundial, es una plataforma de colaboración pública y privada lanzada el 2018 que permitirá la transición de compromisos en estrategias tangibles y planes de acción para la inversión efectiva; tomando en cuenta esto, es necesario que las medidas referidas a la comercialización de productos de plástico y los que incluyan empaques de un solo uso se aborden en bloque como Latinoamérica, tanto a nivel ambiental como de comercio.
Reforzar la participación de Perú en la Urban European and Latin American and Caribbean Cities” (URBELAC) organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Comisión Europea, con miras a la implementación conjunta de medidas que permitan la migración hacia una economía circular.
La Coalición de Economía Circular, que fue una de las ocho decisiones tomadas en la XXII Reunión del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe 2021, estará coordinado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) de la ONU y encabezado por un comité directivo conformado por 4 representantes gubernamentales de alto nivel, comenzando por Colombia, Costa Rica, Perú y República Dominicana para el período 2021-2022[4]. Fortalecer la Coalición permitirá implementar un enfoque de economía circular mediante el trabajo colaborativo entre gobiernos, empresas y la sociedad en su conjunto y contribuirá a reducir el uso de materias primas hasta 99% y, de esa manera, contribuir a proteger la biodiversidad[5].
[1] Reporte global de brechas de circularidad del año 2019, disponible en: https://www.circularity-gap.world/press al 18 de junio de 2020.
[2] Reporte global de brechas de circularidad del año 2019, disponible en: https://www.circularity-gap.world/press al 18 de junio de 2020.
[3] Más información en: World Economic Forum, disponible en https://www.weforum.org/projects/circular-economy
[4] Más información en: Diario Oficialelperuano disponible en: https://elperuano.pe/noticia/114578-america-latina-y-el-caribe-se-comprometen-a-recuperacion-verde-e-inclusiva
[5] Más información en: Programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente disponible en: https://www.unep.org/es/noticias-y-reportajes/comunicado-de-prensa/los-ministros-de-medio-ambiente-de-america-latina-y el?fbclid=IwAR0Vf7imhNjepvpfc9eSP4IYjKy3gbh_7TKxO7jUMWIuz5JhehphdHwCgSI