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Gran parte de población a nivel mundial no posee un adecuado sistema de agua potable, y está propensa a padecer diversas enfermedades a causa del consumo de agua contaminada.

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Gran parte de población a nivel mundial no posee un adecuado sistema de agua potable, y está propensa a padecer diversas enfermedades a causa del consumo de agua contaminada.

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Gran parte de población a nivel mundial no posee un adecuado sistema de agua potable, y está propensa a padecer diversas enfermedades a causa del consumo de agua contaminada.

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Angela Infante Estrada
Equipo técnico de Bedoya y Venero

Actualmente el agua potable es un servicio imprescindible para todas las personas a nivel mundial, ya que con ella podemos satisfacer nuestras necesidades básicas, tales como el tema de la higiene personal, cocción de alimentos, producción alimentaria, fabricación de ropa, entre otros. Sin embargo, la cruda realidad es que gran parte de población a nivel mundial no posee un adecuado sistema de agua potable, y por tanto está propensa a padecer diversas enfermedades a causa del consumo de agua contaminada, en especial por bacterias o virus. Un ejemplo claro de ello es lo que sucede en África Oriental, donde gran parte de la población sufre de continuas sequías, lo cual ha provocado la muerte de casi todos sus ganados, y la generación de mortales enfermedades, tales como la gripe, diarrea y cólera(1).

Ilustración 1 Afectación de fuentes de agua en África por sequías

Fuente: National Geographic

 

Por otro lado, el cambio climático es otro factor que contribuye a que estos problemas se intensifiquen, a través del calentamiento global y las sequías, prolongando la contaminación en el agua y afectando la disponibilidad del agua. Menos agua significa que los niños y las mujeres a menudo deben caminar más distancias para recolectar agua, lo que reduce el tiempo de escolarización y otras actividades productivas. Además, el hecho de que las personas tengan que caminar largas distancias para transportar agua limpia, llevando incluso en baldes sobre la cabeza, afecta su salud generándoles dolencias físicas. De igual manera, la falta de acceso a agua potable puede dar lugar a migraciones y conflictos, por lo que se estima que los déficits de agua están vinculados al 10% del aumento de la migración global(2).

Por otro lado, las inundaciones y el aumento de las precipitaciones también pueden aumentar la concentración de los sedimentos y patógenos presentes en aguas superficiales, incidiendo en las capacidades de tratamiento. El derretimiento de los glaciares y el hielo marino representan una gran amenaza para las fuentes de agua, debido a que no solo contribuye al aumento del nivel del mar, sino que también agota las fuentes de agua dulce almacenadas que actualmente abastecen a millones de personas(3). Este agotamiento da como resultado no solo una menor disponibilidad de agua, sino también una disminución de la calidad. Asimismo, el aumento del nivel del mar conduce a la salinización del agua dulce en las zonas costeras, y puede hacer que el agua salada se infiltre en las fuentes de agua dulce, lo que hace que el agua no sea potable.

Ilustración 2 Eventos climáticos extremos causados por el cambio climático

En ese contexto, las interrupciones de la infraestructura y los servicios causan enormes costos económicos. Los eventos climáticos extremos a menudo interrumpen los servicios de agua y saneamiento hasta el punto de que a menudo ya no pueden funcionar de manera segura, y las reparaciones y la restauración de los servicios cuestan miles de millones de dólares al año. Por ende, es importante desarrollar acciones para poder mitigar los impactos a causa del cambio climático, y de esa manera mejorar la gestión del agua en los países y evitar gastos innecesarios en el tratamiento de la misma. Actualmente se estima que el sector del agua contribuye hasta el 5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Dado que se espera que la demanda de agua aumente hasta en un 30% sobre los niveles actuales para 2050, no se deben perder las oportunidades para reducir el impacto del sector en el clima.

Así mismo, en Nueva York, el 7 de diciembre de 2020, en medio de un año histórico por la crisis del coronavirus, el agua empezó a cotizarse en el mercado de futuros de materias primas en Wall Street con el índice Nasdaq Veles California Water (símbolo de cotización: NQH2O) a través de CME Group -compañía de mercados financieros-. El líquido arrancó cotizándose a US$486,53 por acre-pie, una medida de volumen utilizada normalmente en Estados Unidos equivalente a 1.233 metros cúbicos. El futuro del líquido contribuirá a que su precio se forme de manera pública, transparente y eficiente. Además, expertos aseguran que esta medida puede ayudar a gestionar de una forma más eficiente este recurso y puede incluso gestionar el riesgo de suministro y costo a futuro para destinos como la industria o la actividad agrícola(4). Por tal motivo, muchas naciones están promoviendo soluciones integrales para poder cambiar el panorama que actualmente se tiene con respecto al uso eficiente del agua.

En el ámbito nacional, el Perú ha propuesto una serie de medidas para promover la conservación de nuestros recursos hídricos, y con ello asegurando el abastecimiento de agua potable para todos los peruanos.

Entre dichas iniciativas esta la Política y Estrategia Nacional de Recursos Hídricos, la cual es uno de los principales instrumentos de planificación del Sistema Nacional de Gestión de los Recursos Hídricos para el logro del desarrollo sostenible del país y ha sido elaborado tomando en cuenta los Objetivos de Desarrollo del Milenio formulados por la Organización de las Naciones Unidas; la Política de Estado sobre los Recursos Hídricos y los demás tratados y declaraciones internacionales suscritos por el Estado Peruano en materia de recursos hídricos. En dicha política, se mencionan diversos ejes y estrategias de intervención, tales como el Eje de Política 3: Gestión de la oportunidad; que establece atender de manera oportuna la demanda de los recursos hídricos, respetando el principio de seguridad jurídica, mejorando su distribución inclusiva, temporal y espacial; promoviendo el acceso universal al agua potable(5).

De igual manera se tiene la aprobación de la Ley N° 30215, Ley de Mecanismos de Retribución por Servicios Ecosistémicos (MERESE) y su Reglamento, el cual permite establecer el marco regulatorio para promover, regular y supervisar los MERESE que se derivan de acuerdos voluntarios que establecen acciones de conservación, recuperación y uso sostenible para asegurar la permanencia de los ecosistemas.

Sobre este marco regulatorio, el Estado desarrolló políticas públicas y lineamientos para facilitar la inversión pública en materia de biodiversidad y servicios ecosistémicos, y para estos últimos priorizó aquellos servicios que afectan directamente a la población: regulación hídrica (asociado a la provisión de agua para los diferentes usos), y control de erosión del suelo (asociado a sedimentos y deslizamientos)6.

Ilustración 3 Sistemas de canales naturales para la siembra, cosecha y abastecimiento de agua de lluvias

En líneas generales, las mejoras en la producción, tratamiento, distribución y recolección de agua potable pueden hacer contribuciones importantes para lograr las metas de mitigación establecidas por los países, conocidas como sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas. En ese sentido, muchas naciones apuestan por el uso de energías renovables, mejorando así el tratamiento de agua y la calidad de vida de miles de personas. Además, el cambio también debe de empezar por los hogares con el uso adecuado del agua y el fomento de educación ambiental en las ciudades.

 

 

Referencias Bibliográficas:

 

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Cada año se producen más de 1.600 millones de neumáticos, de los cuales casi 1.000 millones de neumáticos terminan en desuso.

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Cada año se producen más de 1.600 millones de neumáticos, de los cuales casi 1.000 millones de neumáticos terminan en desuso.

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Cada año se producen más de 1.600 millones de neumáticos, de los cuales casi 1.000 millones de neumáticos terminan en desuso.

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POR EQUIPO TÉCNICO DE BEDOYA Y VENERO
Organización de Ingeniería y Gestión Ambiental

Cada año se producen más de 1.600 millones de neumáticos, de los cuales casi 1.000 millones de neumáticos terminan en desuso, llegando a convertirse en residuos sólidos.(1)

Un Informe elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) menciona que una de las grandes preocupaciones asociadas a los NFU en América Latina y el Caribe es el problema que pueden causar por la acumulación de agua de lluvia, lo que podría facilitar un entorno propicio para la reproducción de vectores como los de la fiebre amarilla, el dengue y chikungunya, así como también la acumulación de estos residuos en los cauces de los ríos obstruyendo el flujo de las corrientes y producir posibles inundaciones.

Por otro lado, existen áreas no adecuadas para la disposición final de los Neumáticos Fuera de Uso (NFU), como es el caso de Kuwait, donde se ubica el cementerio de neumáticos más grande del mundo albergando a más de 40 millones de NFU, que a su vez representa un peligro para el medio ambiente y la salud pública, debido a los constantes incendios ocasionados por la combustión de estos materiales.

En cuanto al manejo de neumáticos fuera de uso, un informe sobre la gestión global de Neumáticos Fuera de Uso señaló que 13 países (incluyendo México, Brasil y Argentina) junto con la Unión Europea recuperan más de 26 millones de toneladas de NFU.

Figura 1.Toneladas de NFU recuperado

Fuente: Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) ,2019

Asimismo, los métodos de recuperación de NFU más utilizados son los hornos de cemento, producción de energía (centrales eléctricas y calderas); la ingeniería civil (barreras y terraplenes), granulación (asfalto modificado con caucho, relleno de césped artificial, parques infantiles, productos de caucho moldeado), pirólisis, recuperación y producción de acero. Adicionalmente, los países que tienen las tasas de recuperación más altas son China con un 100%, seguido por Brasil con 99,5% e India con 98%, los cuales emplean sistemas de gestión de NFU como el libre mercado y la responsabilidad extendida del productor o sistema de obligación de devolución (2).

En Perú, en los últimos años se ha registrado incremento de estos bienes en el mercado. Así, en el 2014, ingresaron 55 673 toneladas de llantas, mientras en el 2018 se incrementó a 92 659 toneladas, las cuales posteriormente se convirtieron en NFU. Ante esta problemática nuestro país cuenta con el Decreto Legislativo 1278 que aprueba la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos y su reglamento, en la que se hace mención a los bienes priorizados como aquellos que requieren un manejo especial al momento de convertirse en residuo ya que estos pueden ser valorizados y en esta categoría tenemos a los neumáticos fuera de uso. Por esta razón, se creó el Régimen Especial de Gestión y Manejo de Neumáticos Fuera de Uso (NFU), que tiene como objetivo realizar una mejora en la gestión, reaprovechamiento, valorización y disposición de estos.(3)

En los últimos años, se han desarrollado diversas alternativas para aprovechar los NFU en las actividades de la construcción, como su utilización como sustituyente de la arena para la fabricación de concreto incrementando su comprensibilidad en aproximadamente un 15%. Adicionalmente, se comprobó que el uso de NFU como modificador del asfalto permite extender el tiempo de vida útil de este material.

Por otro lado, los NFU también pueden ser utilizados para fabricar mobiliarios urbanos, grass sintético para campos deportivos, pisos o pavimentos y sistemas de aislamiento acústicos(4).

Imagen 2. Alternativas de aprovechamiento de NFU

Fuente: Ecopneus

Sin embargo, la solución al problema de los neumáticos fuera de uso no siempre es la valorización material o energética ni mucho menos la disposición final adecuada, sino promover utilización como material de segundo uso en los casos que se puedan aplicar, de este modo se puede extender la vida útil del neumático y se adoptaría un enfoque de economía circular.

 

Referencias:

(1) World Business Council for Sustainable Development (2018). Managing End-of-Life Tires. Disponible en: Enlace

(2) World Business Council for Sustainable Development (2019). Global ELT Management – A global state of knowledge on regulation, management systems, impacts of recovery and technologies. Disponible en: Enlace

(3) MINAM (2021).Disponible en: Enlace

(4) Ecopneus y Matrec. (2017). Primer Catálogo de productos fabricados con caucho reciclado de neumáticos al final de su vida útil. Ecopneus: El futuro de los neumáticos para el final de su vida útil. Disponible en: Enlace

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El 85% de los microplásticos que se encuentran en el océano provienen de las fibras textiles

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El 85% de los microplásticos que se encuentran en el océano provienen de las fibras textiles

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El 85% de los microplásticos que se encuentran en el océano provienen de las fibras textiles

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POR EQUIPO TÉCNICO DE BEDOYA Y VENERO
Organización de Ingeniería y Gestión Ambiental

¿Sabías qué?, Para la producción de solo un polo de algodón, se emplean casi 2700 litros de agua, cantidad equivalente a lo bebido por una persona en un periodo de dos años y medio (1). Asimismo, para la fabricación de poliéster, fibra más usada para hacer ropa en el mundo, se usan 70 millones de barriles de petróleo en ella, del mismo modo, si se usan fibras como rayón, viscosa o lyocell se necesitarían talar 70 millones de árboles para producirlas (2).

Como se menciona en el párrafo anterior, se necesitan muchos materiales para la fabricación de distintas prendas. En el año 2015, tan solo el 2% de la materia prima usada para la producción de prendas fue reciclada y más del 97% es materia prima virgen, del cual el 63% está compuesto de plástico, el 26% de algodón y 11% de otros materiales. En ese mismo año se generaron 53 millones de toneladas de fibras para la producción de ropa, de las cuales el 12 % fueron mermas. Por otro lado, la operación de lavado de textiles generó aproximadamente 0.5 millones de toneladas de microfibras de plástico que son normalmente vertidos al mar. Respecto a la disposición final de los residuos, el 73% fue llevado a vertederos o fueron incinerados; el 12% fue destinado a reciclaje de materia para otras aplicaciones de menor valor, como material aislante, paños de limpieza o relleno de colchones; el 2% se perdió durante la recolección y procesamiento para su reciclado; y menos del 1% cumplió con el ciclo completo de reciclaje (3).

Los altos niveles de producción de la industria textil debido al modelo consumista actual afectan de manera negativa al medio ambiente. Según la Fundación Ellen Mac Arthur (2017) entre los años 2000 y 2015 la producción ropa se duplicó, mientras que el uso de

prendas antes de dejar de usarse disminuyó poco más del 35%. Asimismo, este modelo de negocio conocido como fast-fashion conlleva a la contaminación ambiental de distintas formas. En cuanto a la generación de emisiones, la industria de la moda en el año 2018 generó aproximadamente 2.1 mil millones de toneladas de gases de efecto invernadero(GEI) representando el 4% de las emisiones globales totales (4). Por ejemplo, el transporte, fabricación y lavado en la producción de una prenda genera 33.4 kg de carbono equivalente (5). Por otro lado, a nivel mundial se generan aproximadamente 92 millones de toneladas de residuos textiles al año, que equivale a la disposición final de un camión de basura cada segundo. Adicionalmente el 87% de las fibras que se emplean para confeccionar ropa es incinerada o termina en un vertedero y el 60% son desechados antes de haber cumplido un año de fabricación (6), lo que trae como consecuencias el incremento de las áreas degradadas por residuos sólidos, como en el caso del desierto de Atacama en chile, el cual alberga hasta 59 000 toneladas de ropa usadas, de las cuales casi 30 % son usadas para su reventa en Latinoamérica ocasionando un riesgo para la salud , ya que estas prendas aún contienen tintes y sustancias tóxicas que no se degradan con facilidad (7). Adicionalmente, las fábricas textiles generan efluentes difíciles de tratar, los cuales alteran la calidad de los cuerpos de agua como ríos, lagos y los océanos. Un claro ejemplo de este problema es lo que viene sucediendo con China, donde se estima que el 70 por ciento de los ríos y lagos están contaminados por los 2 500 millones de galones de aguas residuales que produce la industria textil (8).

Cabe resaltar que los productos textiles son mayor fuente de microplásticos en el mundo. El 85% de los microplásticos que se encuentran en el océano provienen de las fibras textiles, representando un riesgo para la biodiversidad marina y las cadenas tróficas, y pudiendo afectar la salud de las personas no solo por la acumulación de microplásticos sino también por las sustancias tóxicas que estos poseen en su composición (9).

La solución para los problemas que ocasiona la industria de la moda, se centra en el desarrollo de un modelo que se base en la economía circular, permitiendo obtener ingresos a partir de la producción de prendas que estén diseñadas para un mayor tiempo de uso y que a su vez estén aptos, al final de su uso, para el rediseño y reciclado. Según la Fundación Ellen MacArthur (2021), las estrategias que comprenden el alquiler, reventa, rediseño y reparación tienen el potencial de crecer de 3.5% del mercado de la moda mundial a 23% hacia 2030, representando una oportunidad de 700 miles de millones de dólares, y un potencial de reducir una tercera parte de las emisiones GEI para colocar a la industria de la moda en el camino de los 1.5°. Esto equivaldría alrededor de 340 millones de CO2eq anualmente hacia 2030, más que los gases de efecto de invernadero producido anualmente por Tailandia o Francia. Asimismo, se debe incentivar el consumo responsable al cliente de optar por productos que vayan en armonía con el cuidado del medio ambiente y en el que se desarrollen redes de suministro eficaces con el apoyo de la tecnología digital (10).

Por otro lado, en el Perú ya existen iniciativas enfocada en una economía circular para la industria de la moda, tal es el caso de Circular que elabora sus prendas a base de algodón reciclado, hilos deadstock (sobrantes de la industria) y además permite intercambiarla por una nueva a un menor precio. La adquisición de esta camiseta de marca peruana, en comparación a las que se encuentran en las tiendas de moda rápida, permitirá ahorrar alrededor de 420 litros de agua, promoviendo la circularidad en la industria textil (11). Otra iniciativa peruana es el de “Las Traperas”, este proyecto genera formas de recirculación de ropa que ya no se usa y hasta el momento han logrado recircular aproximadamente 13 mil kg de ropa, además del ahorro de 13 millones de galones de agua y ha evitado la emisión de aproximadamente 14 mil kg de CO2 (12). “Admelss” es otra empresa de moda sostenible que trabaja con fibras y pigmentos naturales para el diseño y teñido de las prendas, además brinda oportunidad laboral a artesanos locales de las regiones en la que trabaja (13). Asimismo, en la industria de calzado peruano, existen iniciativas como la de “Evea” donde se producen suelas de caucho silvestre a partir de látex generado sin la tala de árboles y donde se respeta los ciclos de los mismos, y con el que se ha logrado conservar 2 723 hectáreas de bosque y además se plantaron 3 540 árboles de caucho silvestre (14).

Fuentes:

1: Noticias Parlamento Europeo. El impacto de la producción textil y de los residuos en el medio ambiente (29-12-2020). Disponible en: Enlace

2: BBC mundo. ¿Sabes cuál es la industria más contaminante después de la del petróleo? (12-03-2017) Disponible en: Enlace

3: Fundación Ellen MacArthur (2017). A New Textiles Economy: Redesigning fashion’s future. Disponible en: Enlace

4: Fashion on Climate. Global Fashion Agenda (2018). Disponible en: Enlace

5: Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (2018). ¿Sabes lo que hay en tus jeans? Disponible en: Enlace

6: BBC Future (12-07-2020). Why clothes are so hard to recycle Disponible: Enlace

7: Aljazeera (2021). El vertedero del desierto de Chile para las sobras de la moda rápida. Disponible en: Enlace

8: Documental River Blue (2021). Disponible en: Enlace

9: Gabriela A. Vázquez Rodríguez (2019). Los microplásticos textiles (o la increíble historia de cómo tu suéter termina en el salero). Disponible en: Enlace

10: Fundación Ellen MacArthur (2021). Circular business models: Redefining growth for a thriving fashion industry. Disponible en: Enlace

11: El Comercio (2020). ¿Intercambiaría la prenda que compraste por una nueva? En esta marca peruana es posible. Disponible en: Enlace

12: Las Traperas (2021) Disponible: Enlace

13: Admelss (2019). Disponible en: Enlace

14: Evea Ecofashion (2018). Disponible en: Enlace

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¿Por qué seguimos insistiendo en construir más rellenos sanitarios pese a la clara oposición?

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¿Por qué seguimos insistiendo en construir más rellenos sanitarios pese a la clara oposición?

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¿Por qué seguimos insistiendo en construir más rellenos sanitarios pese a la clara oposición?

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POR MARCO ANTONIO TINOCO VENERO
Ingeniero Ambiental y de Recursos Naturales

El Ministerio de Economía y Finanzas desarrolla y dirige anualmente el Programa de incentivos a la mejora de la gestión municipal, el cual está vinculado al presupuesto por resultados de varios sectores; en el Sector Ambiente se cuenta con la Meta 03 de este programa, denominada «Implementación de un sistema integrado de manejo de residuos sólidos municipales» a partir de la cual se ha asignado un total de 106 millones de soles a 658 municipalidades que cumplieron esta meta, mientras que 87 no lograron cumplirla (1), el monto más elevado asignado a una municipalidad fue de casi 3 millones de Soles (a la Municipalidad Metropolitana de Lima) y 81 de estas recibieron el monto mínimo cercano a los 38 mil soles (2); estos incentivos vienen cumpliendo un conjunto de finalidades, ya que no solamente permiten la escalabilidad de los programas de segregación en la fuente y recolección selectiva (muchas veces conocidos como los programas municipales de reciclaje), la incorporación de recicladores, la optimización del servicio de limpieza pública y la reducción de emisiones mediante la valorización de residuos orgánicos y la valorización de residuos sólidos.

El contraste de este esfuerzo hecho por el Estado se manifiesta cuando vemos que la brecha de población atendida por un servicio de limpieza pública adecuado en el interior del país (si sacamos a Lima Metropolitana y Callao) es cercana al 90% (3), es decir 9 de cada 10 peruanos en el interior del país no accede a un adecuado servicio de limpieza pública. El Perú viene haciendo esfuerzos por el cierre de esta brecha desde hace más de 11 años mediante fondos de cooperación (es decir con dinero prestado), sin embargo, la realización y puesta en marcha de rellenos sanitarios es bastante lenta, principalmente debido a que los funcionarios se topan con una gran barrera cuando se requiere lograr el saneamiento físico y legal de los terrenos para dichas infraestructuras, ya sea porque existen conflictos internos en los titulares (comunidades campesinas o terceros) y luego porque las poblaciones (colindantes o a veces ubicadas a algunos kilómetros pero interesadas en el proceso) no desean tener un relleno sanitario cerca o algunas pretenden beneficiarse del proyecto y plantean demandas inviables ya sea de realización de proyectos vinculados o incluso, en algunos casos de reconocimientos económicos, como es el caso del proyecto de relleno sanitario, que tuvo que detenerse desde el 2018 hasta la actualidad.

En tal sentido, la realización de rellenos sanitarios, tanto por oposición de la población como por las dificultades de lograr el saneamiento físico y legal ha sido siempre ralentizada, volviéndose muchas veces inviable.

Es importante tomar en cuenta que el servicio de limpieza pública consta de diversas operaciones y procesos, sin embargo, venimos asumiendo que la infraestructura principal, que asegura el cierre de brechas para la atención de la población es únicamente el relleno sanitario, cuando posiblemente estemos promoviendo la infraestructura equivocada.

La inversión en instalaciones e infraestructuras de valorización de residuos sólidos municipales está sujeta actualmente a la sostenibilidad económica que se proyecte en su operación y del mismo modo su escalabilidad, considerándose además opcionales en los sucesivos instrumentos de la Programación Multianual de Inversiones del Sector Ambiente (4), esto contradice evidentemente lo establecido en el Decreto Legislativo N° 1278 (5), que en su artículo 24 establece que los gobiernos locales deben implementar programas de segregación en la fuente y recolección selectiva en la totalidad de su jurisdicción.

Los rellenos sanitarios no solamente se enfrentan a una oposición constante de la población, sino que terminan siempre en una reducción de la capacidad de uso del suelo utilizado y muchas veces de las áreas circundantes, sumándose a esto la casi inexistente definición de los gobiernos locales provinciales en cuanto a la compatibilidad de uso de suelos para la definición de sus emplazamientos.

El enfoque de la generación de valor público del servicio de limpieza pública viene dado principalmente por la preservación de la salud de las personas y la preservación de los servicios ecosistémicos; si comparamos a los rellenos sanitarios con las instalaciones de acondicionamiento (o áreas de acondicionamiento) y las infraestructuras de valorización de residuos sólidos, evidentemente estas últimas permiten la preservación de los servicios ecosistémicos (del suelo por ejemplo que por el contrario, en el caso de los rellenos sanitarios queda casi inutilizable e inhabitable) y la preservación de la salud, ya que se evita la disposición final (de plásticos por ejemplo) y se propicia una estabilización de residuos orgánicos más segura y limpia.

Lo anterior nos permite cuestionarnos ¿Por qué seguimos insistiendo en construir más rellenos sanitarios pese a la clara oposición de la población y las barreras de todo tipo para lograr la titularidad de los terrenos? y ¿Por qué la política pública de incrementar y lograr la implementación de programas de reciclaje (6) dada mediante una Ley se ve vulnerada y contradicha mediante el instrumento que justamente define y operativiza las inversiones en el Subsector Residuos Sólidos?.

La generación de valor público del servicio de limpieza pública requiere que se enfoque como principal afectado al ciudadano y la definición de los indicadores de brecha que midan tal atención en función de las operaciones y procesos que generan justamente dicho valor, de lo contrario seguiremos insistiendo en la infraestructura equivocada.

Fuentes:

1: Ministerio de Economía y Finanzas, Resolución Directoral N° 0006-2022-EF/50.01, marzo 2022

2: Ministerio de Economía y Finanzas, Resolución Ministerial N° 097-2021-EF/50, marzo 2021

3: Ministerio del Ambiente, Diagnóstico de Brechas, enero 2022

4: Resolución Ministerial N° 051-2022-MINAM

5: Modificado por el decreto Legislativo N° 1501

6: Comúnmente los programas de segregación en la fuente y recolección selectiva son llamados programas de reciclaje, sin embargo, se hace especial anotación sobre su correcta denominación.

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La demanda y producción de plástico a nivel mundial crece diariamente

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La demanda y producción de plástico a nivel mundial crece diariamente

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La demanda y producción de plástico a nivel mundial crece diariamente

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POR MARCO ANTONIO TINOCO VENERO
Gerente General de Bedoya y Venero

La demanda y producción de plástico a nivel mundial crece diariamente, tan solo en el año 2019 se han producido casi 370 millones de toneladas (1). Asimismo, estos materiales se convierten en un problema cuando ya no tienen utilidad y son catalogados como residuos, sumándose a la gestión inadecuada de estos, provocando la afectación al ambiente y la salud.

El informe Breaking the Plastic Wave señaló que en un escenario sin tomar alguna medida o Business As Usual (BaU), la existencia de residuos plásticos que son gestionados inadecuadamente se incrementará de 91 millones de toneladas en el año 2016 hasta aproximadamente 239 millones de toneladas al año 2040 (2.6 veces la cantidad de residuos plásticos existentes). Adicionalmente, el informe menciona que en ese mismo periodo, la generación de residuos plásticos se duplicará, en tanto que la cantidad de plástico vertido al océano prácticamente se triplicará y la cantidad de plásticos existente en los océanos superará el cuádruple para el mismo periodo evaluado (figura 1).

Figura 1. Proyecciones del escenario base para indicadores fundamentales de plástico

Fuente: Systemiq, 2020

Respecto a la contaminación por plásticos, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) mencionó que al año 2050 habrá más plásticos que peces en términos de peso, originando una gran preocupación en los países miembros de los principales organismos internacionales, que tienen como responsabilidad la regulación de las actividades que comprenden la cadena de valor del plástico. Asimismo, diversas especies como el albatros se han visto amenazadas por la presencia de residuos plásticos en los litorales, incluso se ha evidenciado la presencia de microplásticos en especies marinas de la Antártida. Sin embargo, el impacto en los ecosistemas marinos no solo se manifiesta desde un punto de vista paisajístico, sino también en un nivel económico, ya que se necesitaría más de 11,000 millones de euros para su recuperación (2).

Por otro lado, se llegó a identificar la presencia de 12 tipos de fragmentos de micro plásticos (de 5 a 10 μm de tamaño) en placentas humanas que posiblemente hayan podido llegar a través de las vías respiratorias o la alimentación. Adicionalmente, un estudio realizado por investigadores del Reino Unido señaló que una persona promedio ingiere 70,000 microplásticos cada año. Sin embargo, no se ha demostrado aún los efectos negativos de los plásticos en la salud de las personas, a pesar de que algunos tipos de plásticos, tales como envases de alimentos, juguetes para niños y otros artículos presentan perturbadores endocrinos o EDC´s en su composición, los cuales afectan la salud provocando cambios biológicos como la alteración del equilibrio hormonal y el desarrollo embrionario. De igual forma, pueden ocasionar la afectación del sistema neurológico y el sistema reproductor.

A nivel nacional, el Ministerio del Ambiente del Perú (MINAM) en el 2018 señaló que se usaron casi 3,000 millones de bolsas al año, que viene a ser 6,000 bolsas de plástico por minuto, teniendo a Lima Metropolitana y Callao como los mayores generadores de residuos plásticos, representando el 46% de la generación total a nivel nacional.

Por otro lado, en cuanto a instrumentos legales, el Perú cuenta con la Ley N° 30884, cuya finalidad es reducir el consumo de plásticos de un solo uso y reemplazarlos por otros insumos que no generen impactos adversos al ecosistema y a la población. Asimismo, algunas organizaciones del sector privado han suscrito acuerdos de producción limpia (APL) individualizados, con el fin de promover el uso eficiente de los materiales y la adecuada gestión de los residuos sólidos incluyendo a los plásticos (3).

Pese a que se cuenta con la Hoja de ruta hacia una economía circular en el Sector Industria el proceso de eliminación del plástico existente en los ecosistemas y espacios marino costeros es un proceso lento, un ejemplo de ello es la exploración hecha en cuatro playas arenosas de la costa peruana, en las cuales se encontraron fragmentos de plástico duro mayores a 1 mm en más del 80% de las muestras realizadas (4), del mismo modo se ha evidenciado la presencia de microplásticos en muestras de agua y sedimentos de los Pantanos de Villa (5).

Existen muchas alternativas para reducir los efectos del plástico sobre los ecosistemas y la salud de las personas, sin embargo, pocas investigaciones abarcan el ciclo de vida del plástico y proponen soluciones tanto para la parte alta y baja de la cadena de valor de este material; Por ello el informe Breaking the Plastic Wave planteó el Escenario de Cambio de Sistema (ver figura 2), señalando que al año 2040 se podría reducir hasta el 80% la cantidad de plástico vertido a los océanos a través de la implementación de 8 intervenciones complementarias. Adicionalmente, se ahorrarían hasta 70 mil millones de USD, se crearían más 700,000 empleos y se reducirían las emisiones de Gases de Efecto Invernadero en 25% en el 2040 en comparación al escenario de línea base de la cadena de valor del plástico.

Figura 2. Escenario de Cambio de Sistema para la reducción de la contaminación por plástico

Fuente: Systemiq, 2020

Como se observa, es posible una reducción del 40% de residuos de plástico (parte baja de la cadena) a partir de la gestión adecuada de residuos sólidos y una reducción de hasta el 30% de residuos de plástico mediante la eliminación de la producción y el consumo, la reutilización y la implementación de nuevos modelos de prestación que sustituyan al plástico (parte alta de la cadena).

Todo este panorama nos hace identificar la necesidad de plantear ejes estratégicos respecto a la gestión del plástico enmarcados en la Política Nacional de Competitividad y Productividad, así como en la Política Nacional de Residuos Sólidos; asimismo, resulta impostergable la realización de estrategias comunicacionales orientadas a la disminución del consumo de plásticos, que incluya la sustitución de estos materiales por aquellos que permitan migrar hacia un modelo económico circular.

 

 

 

 

(1) Plastics – the Facts 2020 An analysis of European plastics production, demand and waste data. Disponible en: https://www.plasticseurope.org/application/files/5716/0752/4286/AF_Plastics_the_facts-WEB-2020-ING_FINAL.pdf

(2)The environmental impacts of plastics and microplastics use, waste and pollution: EU and national measures. Disponible en: https://www.europarl.europa.eu/thinktank/en/document.html?reference=IPOL_STU(2020)658279

(3)Nota de prensa: Acuerdos de Producción Limpia entre el Minam y empresas privadas promueven la economía circular. Disponible en: https://www.gob.pe/institucion/minam/noticias/214671-acuerdos-de-produccion-limpia-entre-el-minam-y-empresas-privadas-promueven-la-economia-circular

(4)Presencia de microplásticos en cuatro playas arenosas de Perú. Disponible en: http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1727-99332017000100012

(5) Caracterización de microplásticos en agua y sedimentos en los humedales Los Pantanos de Villa, Chorrillos, Lima, Perú. Disponible en: https://repositorio.cientifica.edu.pe/handle/20.500.12805/1386

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¿Es reducida aun la cantidad de recicladores formalizados?

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POR MARCO ANTONIO TINOCO VENERO
Gerente General de Bedoya y Venero

El día mundial del reciclaje ha sido conmemorado este lunes, 17 de mayo, luego de 12 años de promulgada una Ley que Regula la Actividad de los Recicladores [1] (por el nombre, enfocada en un solo actor de la cadena) y a 12 años de la creación del Ministerio del Ambiente. 

De acuerdo al estudio de Línea Base de la Coalición para el Cierre Progresivo de los Basurales en América Latina y El Caribe (PNUD) [2] , la tasa más alta de reciclaje, la tiene Colombia, con casi 10%, y una de las más bajas, Brasil, con 1.09% sin embargo, solamente hablando de residuos sólidos municipales y en función de los programas de segregación en la fuente y recolección selectiva implementados en el país en el marco de un programa de incentivos a las municipalidades [3], la tasa de reciclaje formal en el Perú es de 1.08% (la más baja en América Latina y El Caribe), frente a esto cabe preguntarnos:

Como vemos nos quedan más dudas que respuestas y más basura en los rellenos sanitarios y en los botaderos (áreas degradadas por residuos sólidos). De acuerdo a los indicadores de brechas del Sector Ambiente [4], realizado en el marco del Invierte Pe, la brecha de disposición final de residuos sólidos al 2020 fue de 58.63% en el año 2020, es decir que basados en la disposición final de residuos en rellenos sanitarios, solamente el 41.37% de los peruanos accede a un servicio adecuado de limpieza pública, si este indicador lo aplicamos al interior del país, vemos que la brecha (sin incluir a Lima Metropolitana y Callao), se vuelve del 92%; adicionalmente, la Ley Orgánica de Municipalidades (en sus tres versiones, 1981 [5], 1984 [6] y 2003 [7]), establece el modelo mediante el cual, solamente las municipalidades tienen la responsabilidad exclusiva sobre el servicio de limpieza pública, lo cual genera la siguiente pregunta:

No hemos hablado aún del potencial para reducir emisiones y de los costos sociales que eso reduciría. Pero la valorización de residuos sólidos (incluyendo al reciclaje), es una alternativa no solamente para extender la vida útil de los materiales y aprovechar al máximo su valor (lo que define en parte a la economía circular), sino también para reducir emisiones y generar empleo. En los cambios que nos espera, ojalá que haya medidas valorizables y no medidas recicladas.

[1] Ley N° 29419

[2] PNUMA, 2021. Coalición para el cierre progresivo de los basurales en América Latina y el Caribe (Versión borrador)

[3] Programa de Incentivos a la Mejora de la Gestión Municipal, liderado por el MEF y evaluado y calificado por el Ministerio del Ambiente al año 2019

[4] Resolución Ministerial N° 288 – 2020 – MINAM, que aprueba los indicadores de brechas de infraestructura o de acceso a servicios públicos del Sector Ambiente, para su aplicación en la Fase de Programación Multianual de Inversiones de los tres niveles de gobierno

[5] Decreto Legislativo N° 051

[6] Ley N° 23853

[7] Ley N° 27972. Ley Orgánica de Municipalidades

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¿Qué hacemos desde la gestión ambiental para no repetir la catástrofe?

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POR MARCO ANTONIO TINOCO VENERO
Gerente General de Bedoya y Venero

Propuestas de Organismos competentes para el eje de Cambio Climático

  1. Medidas que se proponen desde el Ministerio del Ambiente

  1. Medidas que se proponen desde los Sectores Productivos y de Servicios

3. Medidas que se proponen desde los espacios multilaterales

[1] Los Informes Bienales de Actualización (BUR, por sus siglas en inglés) son reportes que presentan los países en vías de desarrollo cada dos años a la CMNUCC en virtud de la Decisión 2 de la Conferencia de las Partes (COP) 17, Durban, Sudáfrica.

[2]La nomenclatura de sector corresponde en este caso a la agrupación de actividades que generan o absorben emisiones de GEI.

[3] Ministerio del Ambiente, Segundo Informe Bienal de Actualización, Perú, 2019.

[4] CGIAR, Research Programo on Climate Change, Agriculture and Food Security, disponible en https://ccafs.cgiar.org/es/hacia-estimacion-linea-base-avances-disenonama- cafe-peru#.Xuldq0VKiM9, al 16 de junio 2020

[5] Resolución Directoral N° 001 – 2019 –EF/63.01

[6] Asociación Peruana de Agentes Marítimos, disponible en: https://www.apamperu.com/web/la-decision-de-la-omi-sobre-la-entrada-en-vigor-del-convenio-marpol-esinamovible/

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¿Qué hacemos desde la gestión ambiental para no repetir la catástrofe?

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POR MARCO ANTONIO TINOCO VENERO
Gerente General de Bedoya y Venero

Propuestas de Organismos competentes para el eje Economía Circular

  1. Medidas que se proponen desde el Ministerio del Ambiente
  1. Medidas que se proponen desde los Sectores Productivos y de Servicios
  1. Medidas que se proponen desde los espacios multilaterales

[1] Reporte global de brechas de circularidad del año 2019, disponible en: https://www.circularity-gap.world/press al 18 de junio de 2020.

[2] Reporte global de brechas de circularidad del año 2019, disponible en: https://www.circularity-gap.world/press al 18 de junio de 2020.

[3] Más información en: World Economic Forum, disponible en https://www.weforum.org/projects/circular-economy

[4] Más información en: Diario Oficialelperuano disponible en: https://elperuano.pe/noticia/114578-america-latina-y-el-caribe-se-comprometen-a-recuperacion-verde-e-inclusiva

[5]  Más información en: Programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente disponible en: https://www.unep.org/es/noticias-y-reportajes/comunicado-de-prensa/los-ministros-de-medio-ambiente-de-america-latina-y el?fbclid=IwAR0Vf7imhNjepvpfc9eSP4IYjKy3gbh_7TKxO7jUMWIuz5JhehphdHwCgSI

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En el  estudio Breaking the plastic wave o rompiendo la ola del plástico, realizado por la The Pew Charitable Trust, Ellen MacArthur Foundation, la Universidad de Oxford y otros actores más, se muestran 10 hallazgos respecto a las condiciones que ha generado y que puede generar el plástico en los mares.

 

  1. Al 2040 podríamos triplicar la cantidad de plástico que se botaría anualmente en los mares respecto al 2016, siendo esta cantidad de 29 millones de toneladas en el año 2040.
  2. Pese a las medidas y políticas adoptadas hasta ahora, la reducción de plástico que se bote en el mar solo llegaría al 7% para el año 2040, respecto a la proyección de la cantidad anual que se botaría si es que no se hace nada.
  3. Tenemos dos tipos de soluciones, estas son las soluciones ascendentes (procuran generar un impacto de mayor valor incrementando la vida útil de los materiales sin requerir transformación, incluyendo la sustitución de un material por otro de menor riesgo) y las soluciones descendentes (involucran principalmente al reciclaje y en el último de los casos a la disposición final para eliminar un residuo).
  4. El estudio nos dice que atacar los extremos de la cadena, es decir desde evitar la producción y el uso hasta mejorar la gestión básica, como evitar la quema y mejorar la disposición final, esto ayudará a reducir cerca del 80% la proyección de plástico vertido al mar en el año 2040.
  5. Se necesita más inversión en investigación y desarrollo en temas como la recolección de residuos de zonas rurales, los plásticos flexibles y de múltiples materiales (como los sachets, el tetrabrick) y en tercer lugar los microplásticos provenientes del desgaste de neumáticos.
  6. Aplicar las medidas combinadas puede generar un ahorro de hasta 70 mil millones de dólares en el mundo, de los cuales 36 mil millones de dólares se ahorrarían en países de bajos y medianos ingresos.
  7. Desacoplar el plástico del desarrollo económico: Si se aplican las medidas combinadas que se han citado anteriormente podemos cubrir la demanda de plástico del 2040 con aproximadamente la misma cantidad que hoy existe en el sistema, y además podríamos requerir 11% menos plástico virgen.
  8. Las medidas a nivel global deben priorizarse de manera que sean localmente viables y dedicadas a los tipos de plástico sobre los que se presente mayor viabilidad en el ámbito geográfico (país o región) más adecuado.
  9. Para el 2040 se crearán 700 mil puestos de trabajo en países de medianos y bajos ingresos, trabajos ligados al reciclaje, el delivery, cadenas de retorno de responsabilidad extendida del productor, entre otros. Se estima además que el 25% de las emisiones relacionadas al plástico podrán ser evitadas en el 2040.
  10. Un retraso de 5 años en la aplicación de medidas puede significar 80 millones de toneladas de plástico en el mar adicionales a los 29 millones proyectados en el 2040.

Como hemos visto, no es la falta de tecnología lo que nos detiene, sino el emprendimiento de políticas, los marcos regulatorios desfasados y mecanismos de financiamiento insuficientes o inexistentes.

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